Un contrato para la esperanza

Un contrato para la esperanza

Valoración del significado de un pequeño contrato (0,61MM€) en el conjunto de las necesidades de supervisión y mantenimiento de las presas estatales

Tras lustros de abandono y descapitalización del patrimonio de presas del estado, y de reducción del personal técnico al cargo a la mínima expresión, todos hemos recibido con alborozo la adjudicación de un contrato de 610.281,56 € para el “estudio del estado de los elementos de auscultación y propuesta de actuaciones en 10 presas de titularidad estatal, como programa piloto”. El precio de adjudicación supone una baja del 39,95%. Es la más barata descontada una baja temeraria. La mejor oferta técnica ofrecía una baja del 25%, y globalmente quedo la última de las cuatro ofertas válidas. Contexto. Así es el pliego. Es importante subrayar que no es un contrato de obras, sino de servicios técnicos de diagnóstico y diseño de actuaciones (ingeniería de auscultación y explotación de datos).

Escala del problema frente a la escala del contrato

Según los datos difundidos por la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, a partir de información del propio Estado, el panorama de las presas estatales es el siguiente:

  • 375 presas de titularidad estatal (parque público gestionado por las confederaciones hidrográficas).
  • 112 presas (≈ un tercio) necesitan refuerzos estructurales urgentes.
  • 65 % debe renovar o sustituir sus sistemas de auscultación y vigilancia.
  • 50 % requiere rehabilitación de los desagües de fondo.
  • Más del 75 % carece de planes de emergencia implantados (sin sistemas de aviso ni señalización).

En paralelo, el Ministerio indica que en el trienio 2023-2025 se han destinado más de 233,5 millones de euros a actuaciones vinculadas a la seguridad de presas.

Así pues:

  • Este contrato (≈ 1,23 M€) representa del orden de medio punto porcentual de esas inversiones agregadas.
  • Actúa solo sobre 10 presas de un total de 375 estatales (≈ 2,7 % del parque estatal).

Es decir, es un contrato pequeño en volumen y muy acotado en alcance, frente a un problema que se ha diagnosticado como estructural y generalizado.

Pero en fin, aun siendo limitado, – vamos a ponernos optimistas- el contrato tiene varios significados importantes:

  1. Reconocimiento oficial del problema
    • La memoria y los documentos de expediente asumen explícitamente que los sistemas de auscultación:
      • han tenido mantenimiento insuficiente,
      • están tecnológicamente obsoletos en muchas presas,
      • y no permiten un análisis de comportamiento a la altura de las exigencias actuales.
    • Este reconocimiento no viene de un informe externo, sino del jefe del Área de Presas y la Dirección General del Agua, lo que es especialmente significativo “de puertas adentro”. Es decir, los ingenieros del servicio preocupados y conscientes, que nos consta son la mayoría, han conseguido -eso quiere decir que se les ha permitido- poner negro sobre blanco la situación y un principio de solución.
  1. Un intento de pasar de la foto fija al tiempo real
    • El contrato se orienta a incorporar sensores y sistemas de auscultación con tecnología avanzada y a revisar la forma en que se registran y analizan los datos. Pasar de informes periódicos en papel, a una vigilancia más continua y digitalizada, con capacidad de reacción más rápida ante anomalías. O sea, pasar del siglo XX al XXI…25 años tarde. Pero más vale tarde que nunca.
  1. Un banco de pruebas metodológico
    • Al centrarse en 10 presas de las más de 240 (65% del parque) en las que había detectada obsolescencia en los sistemas de auscultación y vigilancia, el contrato funciona como laboratorio de metodología:
      • Cómo revisar y auditar la instrumentación de una presa.
      • Cómo evaluar la calidad de los datos históricos.
      • Cómo diseñar un plan de mejora realista de sensores, comunicaciones y análisis.
    • El valor no estará tanto en las diez presas concretas como en el “modelo de actuación” replicable. ¿Es necesaria esa demora? ¿De verdad no sabemos cómo hay que hacerlo?
  1. Reconocimiento de insuficiencia de medios internos
    • La existencia de un “informe de insuficiencia de medios” en el expediente indica que la Dirección General del Agua no se ve capaz de hacer esto con su propio personal y recursos, pero es un recurso expositivo, no un reconocimiento expreso de que, durante años, no se ha dotado suficientemente a los servicios de presas en plantilla, formación, herramientas y sistemas. La colaboración con empresas privadas de ingeniería es lógica y normal en cualquier caso, pero para diseñar y supervisar esos contratos adecuadamente, hace falta más ingenieros funcionarios. Esa infradotación es ampliable a casi todos los servicios técnicos de la dirección general y las confederaciones.
    • ¿Estamos al principio de la superación del prejuicio político contra las obras hidráulicas?

¿Es suficiente?

Desde una perspectiva de política de infraestructuras y seguridad hidráulica:

  • No, no es suficiente en términos cuantitativos
    • El diagnóstico habla de centenares de presas con necesidades de auscultación, refuerzo estructural y planes de emergencia.
    • Un contrato de 1,23 M€ para diez presas no cambia por sí solo el balance de riesgo del parque estatal; su impacto directo es muy limitado.
  • Sí es relevante como cambio de tono y de enfoque
    • La redacción del expediente rompe con la narrativa complaciente y asume fallos de mantenimiento, de conocimiento y de medios.
    • Al plasmarlo en un contrato formalizado y hecho público (BOE + Plataforma), se convierte en una “prueba documental” de que la administración es consciente del problema.
  • El verdadero test será lo que venga después
    • Si este piloto se limita a diez presas, su efecto será básicamente simbólico, a no ser que se traduzca en:
      • un programa plurianual de modernización de auscultación para las 375 presas estatales,
      • un plan de refuerzos estructurales priorizado,
      • y la implantación sistemática de planes de emergencia y sistemas de aviso, a poder ser insertos en plataformas de gemelos digitales por cuencas.

  • Inserto en esa estrategia global, es una pieza útil pero pequeña, que debe servir para orientar las grandes inversiones necesarias para rescatar el patrimonio estatal de presas y embalses.

En resumen, aunque en el plano discursivo y documental, el expediente es muy relevante porque constituye una autocrítica explícita del estado de la auscultación en presas estatales, reconoce carencias de mantenimiento, información, tecnología y medios internos, y justifica un cambio de enfoque hacia la digitalización y el análisis avanzado de datos; lo cierto es que en el plano material, el contrato de 1,23 M€ para diez presas es más que modesto en importe frente al volumen de necesidades detectadas, y de alcance muy limitado, pero, para la esperanza, hay que decir que es potencialmente estratégico si sirve como base para un programa masivo de actualización de la seguridad de presas públicas. Y si apuntamos el margen para la esperanza es porque, tanto la autocrítica como el apunte de inversión en la dirección correcta, son una novedad en relación a la posición oficial de la última década.

Ramiro Aurín Lopera

Ramiro Aurín Lopera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *