La Barca Energía gana el concurso de Narcea para construir una central reversible de 320 MW en Asturias
La Barca Energía ha ganado el concurso de capacidad del nudo de transición justa Narcea 400 kV para desarrollar en el suroccidente de Asturias una central hidroeléctrica reversible de 320 MW. La propuesta de la compañía obtuvo 85,82 puntos, frente a los 49,65 alcanzados por EDP España y los 30,91 de CDR Buseiro, una diferencia que le ha permitido asegurarse prácticamente toda la capacidad eléctrica disponible en el procedimiento.
La compañía se hace así con 320 de los 354 MW que salieron a concurso en el nudo de Narcea. Los 34 MW restantes no se asignarán mediante este procedimiento, sino siguiendo el criterio general de prelación temporal establecido en la normativa de acceso y conexión a las redes eléctricas. La resolución consolida la posición de La Barca Energía como promotora de uno de los mayores proyectos de almacenamiento hidráulico actualmente planteados en España.
La competición no se resolvió únicamente por las características energéticas de las instalaciones. La propuesta ganadora obtuvo la máxima puntuación, 20 puntos, en los criterios asociados a la tecnología de generación, pero la ventaja decisiva se produjo en el apartado de impacto socioeconómico. La Barca Energía recibió 59,56 puntos en este bloque, frente a los 23,62 de EDP y los 16,24 de CDR Buseiro. En los criterios de madurez e impacto ambiental, las diferencias entre las dos primeras candidaturas fueron mucho menores.
La futura Central Hidroeléctrica Reversible La Barca contará con 320 MW de potencia y, de acuerdo con la documentación técnica difundida por su promotora, podrá almacenar hasta 4.092 MWh de energía. Esta capacidad permitiría mantener la central funcionando a plena potencia durante aproximadamente 12,79 horas, por lo que se trataría de una instalación de almacenamiento de larga duración, muy por encima de las dos o cuatro horas habituales en numerosos proyectos de baterías electroquímicas.
El funcionamiento de una central reversible se basa en la utilización de dos depósitos de agua situados a distinta altura. En momentos de elevada producción renovable o baja demanda eléctrica, la instalación emplea electricidad de la red para bombear agua hacia el depósito superior. Cuando aumenta el consumo o disminuye la generación eólica y solar, el agua desciende nuevamente a través de las turbinas y produce electricidad.
Este sistema no genera energía adicional, ya que durante el bombeo se consume más electricidad de la que posteriormente se recupera. Su utilidad reside en trasladar grandes volúmenes de energía desde las horas de excedente hacia los periodos en que resultan más necesarios, además de aportar capacidad de regulación, estabilidad de frecuencia y respuesta rápida ante desequilibrios de la red.
Inversión de 400 millones de euros
El proyecto exigirá una inversión total superior a 400 millones de euros. La Barca Energía se ha comprometido a destinar más de 323 millones a la cadena de valor asturiana durante el desarrollo de las instalaciones, además de dos millones a actuaciones de conservación y restauración de la biodiversidad, un millón a proyectos de economía circular y 2,5 millones a fórmulas de financiación participativa.
La fortaleza de estos compromisos explica buena parte de la ventaja obtenida en el concurso. La empresa plantea crear hasta 289 puestos de trabajo durante un periodo mínimo de doce años, vinculados tanto a la operación y mantenimiento de la central como a proyectos empresariales y actuaciones ambientales. Expresados conforme al sistema empleado en las bases, los compromisos suman 3.478 empleos equivalentes a tiempo completo anualizados.
De ese total, 154 empleos equivalentes se reservan para trabajadores afectados por el cierre de la central térmica del Narcea e inscritos en la bolsa del Instituto para la Transición Justa. La compañía también se ha comprometido a que el 52,24% del empleo corresponda a mujeres y a impartir 211.585 horas de formación a 5.520 residentes de los municipios incluidos en el ámbito territorial del concurso.
La candidatura incorpora asimismo la instalación de cerca de 4,4 MW de autoconsumo, destinados a beneficiar a 452 consumidores de la zona. Estas actuaciones complementarias forman parte de las obligaciones asumidas para obtener la capacidad de acceso y no constituyen simples previsiones empresariales sin respaldo: La Barca Energía ha depositado un aval bancario de 38,4 millones de euros para garantizar el cumplimiento de los compromisos socioeconómicos y ambientales incluidos en su oferta.
La resolución del concurso proporciona al proyecto una pieza imprescindible para su desarrollo: la capacidad de evacuación en el nudo Narcea 400 kV. Sin embargo, ganar el procedimiento no equivale todavía a disponer de autorización para iniciar la construcción. La central deberá solicitar formalmente los permisos de acceso y conexión, cumplir los hitos administrativos establecidos por la legislación eléctrica y superar las correspondientes evaluaciones y autorizaciones ambientales.
La adjudicación supone, por tanto, un avance decisivo, pero no el final de la tramitación. La Barca Energía ha ganado el derecho a conectar su central reversible a la red y ha asumido a cambio unas obligaciones económicas, laborales y ambientales cuantificadas. La ejecución efectiva dependerá ahora de que el proyecto complete los estudios técnicos, obtenga las autorizaciones necesarias y mantenga los compromisos que le permitieron imponerse con claridad a las otras dos candidaturas.
