Factorio, un videojuego para ingenieros
El simulador industrial más complejo que existe
Factorio se trata, en teoría, de un videojuego, pero jugándolo no aparecen las típicas experiencias lúdicas y amenas llenas de lucecitas y soniditos para estimular tu cerebro con dopamina fácil y rápida. Este juego es uno de los títulos de extracción y gestión de recursos más compleja y estimulante que se pueden encontrar ahora mismo. Plantea retos al jugador que no tienen nada que envidiar a problemas que podrían encontrarse en los exámenes más avanzados de cualquier ingeniería.
La historia no es nada remarcable, sufres un accidente en una nave espacial y aterrizas en un planeta desconocido, ¿Tu objetivo? Escapar del planeta. Al comenzar cuentas con recursos mínimos, un pico, la chatarra de tu nave y los recursos que se encuentran en el propio planeta. El bucle jugable también suena bastante trivial, extrae recursos, procésalos, construye y coloca. Pero al poco tiempo se hace notable que esta tarea no es para nada sencilla.
Apenas unos minutos en la primera partida el juego te va a facilitar ciertos objetos para automatizar dicho bucle, los primordiales son picadoras, que van a extraer los materiales, brazos y cintas para mover los objetos de un lugar a otro y máquinas de ensamblaje para crear objetos. Con la automatización el juego se convierte en un rompecabezas bidimensional donde el espacio y la velocidad pasan a ser los recursos más valiosos que se pueden encontrar. Según avanza el juego y los crafteos se complican empezará a escasear la materia prima y magnificar su extracción se convierte en la máxima prioridad, a más recursos se necesitan y más objetos intermedios son necesarios para construir los componentes que se requieren, empiezan a aparecer problemas que requieren de reestructuración para que el ritmo de construcción este a la par con los requisitos necesarios para seguir avanzando.

Como buen simulador el uso de máquinas tiene tanto impacto medioambiental como en la vida real. Usar maquinas por combustión aumenta mucho la polución del aire lo cual enfada a la fauna local y si empieza a impactar en las zonas donde se encuentran sus nidos, los alienígenas atacarán la fábrica obligando al jugador a minimizar la polución de la fábrica e invertir recursos en la defensa de esta. Para hacerlo es importante mantener los bosques locales bien poblados y empezar a utilizar electricidad, que permite sustituir las máquinas alimentadas con carbón por maquinas eléctricas, las cuales también contaminan, pero en mucho menor medida; al principio la electricidad se genera mediante máquinas de vapor de agua, pero más adelante se desbloquean energías renovables, como paneles solares o, la más eficaz de todas y por tanto la más complicada, la energía nuclear. Esta pide que extraigas uranio y a continuación lo enriquezcas en una centrifugadora para conseguir uranio-235 y 238 para por último convertirlo en celdas combustibles de uranio e introducirlas en el reactor, el cual produce calor que debe ser disipado mediante tuberías y desechos nucleares que pueden ser reutilizados para generar nuevo uranio enriquezido.
El primer problema que el juego pide que gestiones son los cuellos de botella (bottlenecking) donde la cantidad necesaria de cierto recurso no alcanza para cubrir la demanda. Los recursos principales donde aparece el bottleneck son la electricidad, las cintas transportadoras y la extracción de las materias primas.
Según la fábrica va creciendo la demanda eléctrica también aumenta y aparece un problema de inanición, es importante tener en cuenta que la electricidad pierde efectividad a más distancia viaje, por lo que no es rentable tener una única estación de energía y por tanto es útil dividir las estaciones en diferentes zonas para asegurarse de que todo está bien alimentado, además de utilizar zonas para acumular la energía sobrante en caso de que en situaciones de crisis, como lo puede ser un ataque o una ampliación muy grande no se produzca un apagón.
Respecto a la extracción de materias primas el bottleneck se da cuando no se está extrayendo lo suficiente; la solución parece sencilla, si se necesita más de un metal debería ser suficiente con utilizar más picadoras, pero ¿Y si la mena no es lo suficientemente grande? En tal caso, gracias a que el mapa es infinito simplemente hay que buscar otra más grande, pero lo normal es que esta se encuentre demasiado lejos como para que sea viable desplazar el metal en crudo con cintas. Aquí entran los trenes, una de las mecánicas más complejas de todo el juego.
Los trenes como tal no tienen ningún misterio, vías, combustible, vagones cisterna o de almacenamiento y listo. Pero un tren no es suficiente, y cuando varios trenes con itinerarios distintos utilizan mismas vías y comparten estaciones el riesgo de colisión crece exponencialmente, y en caso de que se produzca uno, el daño es fatal. Para evitarlo el Factorio permite al jugador programar manualmente señales y semáforos para modificar el movimiento de los trenes y asegurarse de que jamás dos trenes pasan por la misma vía simultáneamente. Este proceso es tan complejo, que cuando se desbloquea la mecánica, el juego facilita un tutorial de entre 2 y 3 horas para acomodarse con el uso de estas señales, personalmente, lo he encontrado tan abrumador que, por el momento, he optado por mantener separadas las vías de los trenes.
Por último, existe el problema con las cintas transportadoras, que aparece cuando la cantidad de objetos a desplazar supera la capacidad de las cintas. Cuando este problema aparece y se profundiza en como las cintas funcionan es fácil darse cuenta de como arreglarlo, pero la implementación puede traer problemas. Por ejemplo, las cintas cuentan con dos carriles y nativamente solo se utiliza una, por lo que el primer paso es idear una forma de explotar ambos carriles para duplicar la carga de la misma. Cuando esto ya no es suficiente el siguiente paso es emplear varias cintas en paralelo que muevan objetos del mismo tipo; a este diseño se le ha llamado en la comunidad como “main bus” o bus principal siendo una de las más efectivas que se han descubierto hasta el momento. El único inconveniente que tiene este modelo es que al contar con varias cintas paralelas con el mismo objetivo la cantidad de recursos que se utilizan desde cada una de las cintas que lo conforman es distinta y genera por si solo el mismo problema de bottleneck que una cinta individual, siendo este otro de los problemas que el jugador debe aprender a gestionar de manera eficaz para seguir produciendo de forma óptima.
Respecto a las cintas hay otra mecánica que introduce el juego que permite al jugador emplear lógica booleana y de primer orden, al mismo estilo que aparece en los circuitos sencillos con puertas lógicas, para dosificar a voluntad el flujo de recursos que pasan por la misma, permitiendo, por ejemplo, redirigir cierta cantidad de recursos a una zona en concreto cuando se cumpla una condición o empezar a almacenar recursos cuando el propósito principal de esa cinta se vea cubierto. Junto con esta mecánica el juego también incluye módulos lógicos independientes que se suelen utilizar para crear circuitos desde cero que acoplar posteriormente a máquinas y trenes.
El segundo gran problema al que nos enfrenta el juego son las ratios, cuando se empiezan a utilizar máquinas de ensamblaje para crear ciertos componentes, se necesitan de otros componentes intermedios que también hay que automatizar para que el módulo sea completamente independiente, y en numerosas ocasiones la cantidad de ciertos de estos componentes difiere de los de otros, por tanto, el jugador debe ajustar la cantidad de objetos que llegan para que se consuman equitativamente. Esto suele suponer tener que decidir la cantidad de maquinas de ensamblaje a dedicar para cada componente de forma que si por ejemplo calculamos que la ratio de los ingredientes para crear cierto objeto es 3/2 llegue exactamente esa cantidad a la máquina simultáneamente para evitar un problema de bottleneck.
En resumen, esto ha sido una pequeña pincelada de todo lo que Factorio tiene que ofrecer a los jugadores que crean ser lo suficientemente ingeniosos para resolver todos estos conflictos y decidan enfrentarse a los retos que supone jugar a este simulador.
