El accidente en Rodalíes, con un muerto, más de 30 heridos y otro descarrilamiento mantienen el servicio suspendido en toda Cataluña

El accidente en Rodalíes, con un muerto, más de 30 heridos y otro descarrilamiento mantienen el servicio suspendido en toda Cataluña
La red de Rodalies de Catalunya ha vivido una jornada negra marcada por varios accidentes ferroviarios y la posterior suspensión completa del servicio de cercanías en toda la comunidad autónoma, tras la colisión de un tren contra un muro de contención derrumbado sobre la vía en Gelida (Barcelona), con un muerto y más de 30 heridos, un descarrilamiento en la línea R1 y las repercusiones operativas relacionadas con las intensas lluvias del temporal Harry. Las autoridades han ordenado mantener interrumpida toda la circulación de Rodalies hasta que Adif, Renfe y técnicos ferroviarios certifiquen la seguridad de la infraestructura tras inspecciones exhaustivas.

El accidente principal se produjo el 20 de enero por la noche en la línea R4, entre Sant Sadurní d’Anoia y Gelida, cuando un tren de Rodalies colisionó con un muro de contención que se había desplomado sobre la vía como consecuencia del temporal de fuertes lluvias. El impacto provocó que el convoy descarrilara, con el primer vagón gravemente afectado. Como falleció un maquinista en prácticas y al menos 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas en estado grave y otras con lesiones de diversa consideración.

La caída del muro de contención, según las primeras hipótesis barajadas por fuentes oficiales, fue inducida por el saturado del terreno y el empuje hidrostático por las lluvias intensas, debilitando la estructura de contención adyacente a la plataforma ferroviaria en un tramo que, por diseño, había requerido apuntalamientos adicionales tras episodios de precipitación. Este mecanismo de fallo —colapso de estructuras auxiliares por pérdida de capacidad portante del suelo— se considera una de las causas más plausibles del siniestro, si bien la investigación técnica aún está en curso.

Paralelamente, en otro punto de la red ferroviaria catalana, un tren de la línea R1 rodalíes entre Blanes y Maçanet-Massanes también descarriló tras colisionar con una roca caída en la vía, igualmente atribuida al temporal meteorológico, aunque en este caso no se registraron heridos entre los diez pasajeros que viajaban a bordo.

Dada la gravedad conjunta de ambos incidentes, Adif ha decidido suspender íntegramente la circulación de trenes de Rodalies en todo el territorio de Cataluña hasta garantizar que la infraestructura ferroviaria no presenta daños estructurales ni riesgos adicionales para la operativa. Equipos de maquinistas y técnicos de mantenimiento están realizando reconocimientos de vía con convoyes vacíos y revisiones detalladas de la superestructura, el balasto, las geometrías de rail y las estructuras auxiliares, así como la comprobación de drenajes, deslizamientos de taludes y desprendimientos en zonas forestales adyacentes a las líneas.

Servicio suspendido hasta comprobar “que la red es segura”

La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha explicado que el servicio “no se restablecerá hasta que haya total certeza de que la red es segura”, informando de que en reuniones del Centre de Coordinació Operativa de Catalunya (CECAT) se evalúan los informes de daños y las prioridades de actuaciones correctivas.

El impacto en la movilidad ha sido inmediato: cerca de 400 000 viajeros diarios afectados por la suspensión integral del servicio, con cancelaciones masivas y desvíos hacia otros modos de transporte, como autobús o vehículo privado, mientras se habilitan servicios alternativos y se ofrece asistencia en estaciones. Además de los descarrilamientos, otras incidencias relacionadas con el temporal —como **caídas de árboles o desprendimientos menores— han obligado a cortar tramos secundarios y completar una evaluación global de los túneles, estructuras de contención y drenajes laterales antes de permitir la reanudación escalonada de la operación.

Este episodio se suma a un registro histórico de incidencias en la red de cercanías en Cataluña, donde los efectos de condiciones meteorológicas extremas, combinados con deficiencias puntuales en drenaje y protección de taludes, han generado con anterioridad colisiones con rocas o estructuras auxiliares, como el incidente de marzo de 2025 en la línea R3 donde un tren colisionó contra un desprendimiento rocoso sin consecuencias graves.

Las investigaciones técnicas actuales analizarán no solo el colapso del muro de contención, sino también la gestión de drenajes, estabilidad de taludes y resistencia de estructuras auxiliares al drenaje forzado por lluvias prolongadas, así como el comportamiento de rodadura y desacoplamiento dinámico de los vehículos al encontrarse obstáculos súbitos sobre la vía. Asimismo se evaluará la adaptación de criterios de mantenimiento y refuerzo de infraestructuras civiles adyacentes a la red, especialmente en áreas de riesgo hidrometeorológico creciente debido al cambio climático.

Hasta que no se completen estas inspecciones, Adif mantiene el cierre del servicio de Rodalies de Cataluña, con técnicos especializados continuando las revisiones nocturnas y diurnas de la red y con la intención de que las primeras secciones puedan reabrirse solo cuando se confirme que los parámetros de seguridad de infraestructura no presentan riesgos latentes para la operación ferroviaria.

Estos sucesos han colocado nuevamente bajo el foco la resiliencia de infraestructuras ferroviarias frente a eventos extremos, la necesidad de mejoras en drenaje pluvial, contención y estabilidad de estructuras adyacentes, y la importancia de sistemas de detección temprana de daños en vía para evitar siniestros graves en redes de cercanías de alta densidad de tráfico.

Redacción

Redacción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *