Transportes analiza en Italia la compra de trenes de alta velocidad para reforzar la flota de Renfe
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha viajado a Italia para visitar instalaciones industriales de fabricantes ferroviarios y evaluar la posible adquisición de nuevos trenes de alta velocidad, en una operación orientada a ampliar capacidad, mejorar fiabilidad y responder al aumento de la demanda en los corredores ferroviarios españoles.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se desplazó esta semana a Italia para conocer de primera mano el proceso de fabricación y las prestaciones técnicas de trenes de alta velocidad susceptibles de incorporarse a la flota de Renfe. La visita se enmarca en los trabajos previos del Ministerio para la futura licitación de nuevo material rodante, en un contexto marcado por el crecimiento sostenido del tráfico ferroviario, la liberalización del mercado y la necesidad de reforzar la fiabilidad operativa del sistema.
Durante el viaje, el ministro visitó la planta de Hitachi Rail en Pistoia, donde se fabrica el modelo ETR1000, un tren de alta velocidad en servicio comercial en varios países europeos y homologado para circular en España. Este material rodante, diseñado para velocidades de hasta 360 kilómetros por hora, dispone de una arquitectura distribuida con tracción eléctrica en varios coches, sistemas redundantes de control y una elevada eficiencia energética, gracias a su diseño aerodinámico y a un peso optimizado por eje. El ETR1000 puede operar bajo distintos sistemas de electrificación —25 kV en corriente alterna y 3 kV en corriente continua— y está equipado con ERTMS de nivel 2, lo que facilita su interoperabilidad en redes europeas de alta velocidad.
Desde el Ministerio se subraya que el viaje no implica una decisión de compra inmediata, sino una fase de análisis técnico e industrial previa a la redacción de los pliegos de un concurso público que deberá regirse por criterios de concurrencia, coste del ciclo de vida, fiabilidad, plazos de entrega y capacidad de mantenimiento. Fuentes del departamento destacan que la experiencia reciente con determinados contratos de material rodante ha puesto de relieve la importancia de evaluar no solo las prestaciones teóricas, sino también la madurez tecnológica de las plataformas, la disponibilidad de repuestos y la capacidad del fabricante para garantizar soporte técnico a largo plazo.
El desplazamiento del ministro ha suscitado reacciones en el ámbito político. Desde la oposición, el Partido Popular ha criticado que el Gobierno centre su atención en viajes internacionales mientras persisten incidencias en la red ferroviaria convencional y de alta velocidad, y ha reclamado una planificación “más rigurosa” que priorice la fiabilidad del servicio y la correcta ejecución de los contratos ya adjudicados. El Ministerio, por su parte, defiende que la renovación de flota es una condición necesaria para reducir averías, aumentar la resiliencia del sistema y absorber el incremento de viajeros derivado del trasvase modal desde la carretera y el avión.
En el sector ferroviario e industrial, el viaje ha sido interpretado como una señal de que Renfe podría apostar por trenes de alta velocidad de plataformas ya probadas en explotación comercial. Ingenieros y consultores especializados en material rodante señalan que modelos como el ETR1000 presentan buenos indicadores de disponibilidad y confort, además de un consumo energético competitivo por plaza-kilómetro. No obstante, advierten de que la integración de nuevos trenes en la flota existente exige un análisis detallado de compatibilidad con los talleres, los sistemas de mantenimiento predictivo y las infraestructuras de señalización y telecomunicaciones.
Representantes de la industria ferroviaria recuerdan, además, que cualquier futura licitación deberá tener en cuenta el impacto en la cadena de suministro europea y las posibles cargas de trabajo para plantas industriales en España, ya sea mediante fabricación parcial, ensamblaje final o mantenimiento pesado. En un contexto de fuerte competencia entre fabricantes y de carteras de pedidos tensionadas, los plazos de entrega y la capacidad de producción se perfilan como factores críticos.
El viaje a Italia se produce en un momento clave para el sistema ferroviario español, con varios corredores en proceso de adaptación para velocidades más altas y con previsiones de crecimiento del tráfico a medio y largo plazo. La eventual compra de nuevos trenes de alta velocidad se concibe así como una pieza estratégica para consolidar la red, mejorar la calidad del servicio y asegurar que el material rodante esté alineado con los estándares técnicos y operativos que exige la ingeniería ferroviaria actual.
