Puente viaja a China para explorar la compra de trenes y abre un intenso debate político y empresarial en España

Puente viaja a China para explorar la compra de trenes y abre un intenso debate político y empresarial en España
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha partido esta semana rumbo a China con la misión de visitar instalaciones fabriles de material ferroviario y mantener encuentros con autoridades y empresas del país asiático, con el objetivo de evaluar la compra de trenes de alta velocidad y posibles acuerdos de cooperación ferroviaria y de movilidad sostenible. El viaje ha generado ya numerosas reacciones políticas y empresariales en España.

Durante su estancia, Puente tiene previsto recorrer fábricas y centros de pruebas como la planta del grupo estatal China Railway Construction Corporation (CRCC), visitar la sede de fabricantes de baterías para trenes eléctricos como Gotion High-Tech en Hefei y realizar un trayecto de alta velocidad entre Pekín y Changchun. Además, mantendrá reuniones con el ministro chino de Transporte, Liu Wei, para explorar colaboraciones mutuamente beneficiosas en infraestructuras y movilidad verde.

La iniciativa responde a la urgente necesidad de reforzar la flota de Renfe, que arrastra un déficit de material rodante frente al aumento sostenido de la demanda de viajeros, con plazos de entrega de trenes europeos que pueden alcanzar hasta cinco años y costes elevados. Los trenes fabricados en China podrían ofrecer plazos de entrega más cortos y precios más competitivos, según fuentes del Ministerio.

Sin embargo, la posibilidad de comprar trenes chinos ha desencadenado divisiones en el ámbito político y empresarial español. Desde el Gobierno Vasco, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, ha calificado de “un poco raro” que España valore la compra de trenes en China cuando cuenta con fabricantes de relevancia internacional como CAF y Talgo, instalados en territorio nacional y con larga trayectoria en contratos con Renfe. Para Jauregi, la compra pública debería alinearse con una política industrial que priorice a las empresas propias y contribuya a mantener empleo especializado en España.

La reacción de la industria ferroviaria española no se ha hecho esperar. Representantes de CAF han expresado preocupación por el impacto que una entrada significativa de material rodante chino podría tener en el tejido industrial local, recordando que las firmas europeas han sido históricamente los principales proveedores de Renfe. También señalan que los trenes chinos tendrían que superar procesos de homologación en Europa, lo que prolongaría los plazos y podría añadir costes imprevistos.

En el plano político, sectores del Partido Popular y formaciones de la oposición han criticado la estrategia del ministro, argumentando que podría debilitar a la industria ferroviaria española y europea. Algunos diputados han señalado que la decisión de Puente podría generar “inseguridad jurídica” para las empresas nacionales que compiten en el mercado internacional. Otros, en cambio, respaldan que el Gobierno explore todas las opciones disponibles para atender la demanda urgente de trenes en España.

Desde el Ejecutivo, Puente ha defendido que la visita a China no implica un compromiso cerrado de compra, sino una fase exploratoria para evaluar capacidades, precios, plazos y tecnologías antes de cualquier adjudicación. El ministro ha recordado que también se han mantenido contactos con fabricantes europeos como Siemens, Alstom o Hitachi para asegurar una decisión informada y competitiva, que incluya criterios de calidad, coste y tiempos de entrega.

El itinerario de Puente se produce en un contexto de intensos debates sobre la modernización del ferrocarril español, la sostenibilidad del transporte y la política industrial en un sector estratégico para la conectividad interna y la reducción de emisiones de carbono. Su retorno a España será seguido con atención tanto en los despachos del Gobierno como en los de las empresas y partidos políticos, a la espera de conocer si culmina o no en contratos concretos con fabricantes chinos o europeos.

Redacción

Redacción

2 thoughts on “Puente viaja a China para explorar la compra de trenes y abre un intenso debate político y empresarial en España

  1. Creo que en un momento como el actual en el que se debate el futuro de Talgo para poder hacer frente a pedidos internacionales de 4.000 millones de euros ,con la posible entrada en el accionariado de los grupos vascos de Sidenor ,y la Sepi ,con el traslado de su sede a Alava ,es preferible apostar por una industria ferroviaria española que junto con otras europeas como Siemens o Alagón ,compitan en el mercado mundial con la industria china y dejarnos de aventuras que se motiven por contratos manipulados con mordidas a la mafia organizada por Abalos y compañia

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