Puente anuncia la reapertura “mañana o pasado” de la alta velocidad Madrid–Sevilla casi un mes después del accidente de Adamuz
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha adelantado este lunes que Adif prevé reabrir “mañana o pasado” (martes 17 o miércoles 18 de febrero) la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla, interrumpida desde el 18 de enero a raíz del siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba) que obligó a cortar la circulación en el corredor Madrid–Andalucía.
La reapertura llega tras semanas de explotación degradada con transbordos y planes alternativos, en particular, el enlace por carretera entre Villanueva de Córdoba y Córdoba para recomponer el viaje en tren hacia Sevilla, y después de que las operadoras hayan reactivado la venta de billetes para servicios ya sin interrupciones en cuanto se autorice el paso comercial por el tramo afectado.
Según la información conocida hasta ahora, la reparación se ha concentrado en el entorno del punto del accidente, en el kilómetro 318 de la LAV Madrid–Sevilla, donde el Ministerio activó un procedimiento de emergencia para acelerar encargos y movilización de medios, una fórmula excepcional prevista para actuar con inmediatez ante situaciones de grave peligro.
Este mecanismo excepcional se puso en marcha después de que el juzgado competente autorizara el inicio de los trabajos una vez concluidas las primeras actuaciones de recogida de pruebas sobre el terreno, y Adif desplegó maquinaria pesada y equipos de intervención para reponer la infraestructura dañada.
En el plano estrictamente técnico, las actuaciones apuntan a una reposición “de obra completa” en un tramo que habría quedado severamente afectado Esto incluye la retirada y sustitución de elementos de superestructura (carriles, traviesas y conjuntos de sujeción), reconstrucción de la plataforma de vía en el entorno inmediato y reposición de la electrificación ferroviaria en el área de intervención.
En particular, se ha informado de la renovación de elementos de la línea aérea de contacto en ambas vías, incluyendo sustentador, hilo de contacto y péndolas, además de ajustes y colocación de alimentaciones, trabajos que suelen requerir verificación posterior de tensiones mecánicas, geometría de catenaria, continuidad eléctrica y compatibilidad con la explotación a alta velocidad.
Revisiones de las obras de reparación
La cuestión clave antes de volver a abrir al tráfico es si la reposición ha pasado una batería de pruebas y validaciones equivalente a una puesta en servicio segura, más aún en un corredor de alta capacidad. En ese sentido, se ha indicado que ha circulado un tren auscultador por el tramo ya repuesto y que, tras esa auscultación, se han ejecutado “diversos ajustes” en las instalaciones, lo que encaja con el procedimiento habitual de comisionado: verificación geométrica de vía (alineación, nivelación, peralte, ancho), auscultación dinámica, comprobación de la interacción pantógrafo–catenaria, y chequeos funcionales de los sistemas asociados (energización, enclavamientos, telecomunicaciones ferroviarias y, en su caso, supervisión de seguridad de la circulación).
Ahora bien, más allá de esa referencia a la auscultación y ajustes, por el momento no se ha detallado públicamente el alcance exacto de la “revisión exhaustiva” (qué ensayos se han pasado, con qué criterios de aceptación y si ha mediado una validación adicional independiente), algo especialmente sensible tras un mes de corte y en un contexto de máxima presión operativa para restablecer el eje Madrid–Andalucía.
El retorno a la explotación debería venir acompañado de transparencia técnica sobre las pruebas de aceptación realizadas, la trazabilidad de la reposición y el plan de seguimiento posterior, incluyendo auscultaciones reforzadas, inspecciones en servicio y control de puntos críticos, para asegurar que la vuelta al tráfico no se limita a abrir cuanto antes, sino a hacerlo con garantías verificables.
Si se confirma la reapertura en las próximas 24–48 horas, la recuperación del servicio permitirá normalizar tiempos de viaje que durante el corte se han visto penalizados por los transbordos y la logística alternativa, devolviendo a la alta velocidad su papel estructural en la conectividad entre la Meseta y Andalucía.
