Naturgy queda bajo el liderazgo de Criteria y abre una nueva fase centrada en redes y renovables

Naturgy queda bajo el liderazgo de Criteria y abre una nueva fase centrada en redes y renovables
La venta del 13,8% que aún conservaba CVC culmina la retirada de los grandes fondos que habían condicionado durante años la gobernanza de Naturgy y deja a CriteriaCaixa como primer accionista destacado de la energética, con IFM como segundo socio relevante y Sonatrach en una posición mucho más minoritaria. La operación aumenta el capital flotante, despeja uno de los principales focos de presión vendedora y abre una nueva fase industrial para la compañía, en la que Isidro Fainé aspira a consolidar una estrategia centrada en redes, renovables, biometano, generación flexible, almacenamiento y posibles oportunidades corporativas.

Naturgy abre una nueva etapa accionarial e industrial. El fondo británico CVC ha cerrado su salida total de la energética mediante la colocación acelerada de un 11,08% del capital y la liquidación de otro 2,72% a través de derivados con Goldman Sachs, lo que completa la venta del 13,8% que mantenía en la compañía. La operación, ejecutada a 28,55 euros por acción, ha generado unos ingresos de 3.068 millones de euros para el vendedor y se ha realizado con un descuento del 4,6% respecto al cierre bursátil anterior. Naturgy no percibirá fondos por la transacción, al tratarse de una venta entre accionistas e inversores institucionales.

El movimiento tiene una importancia que va mucho más allá de la cotización. Con la salida de CVC, y después del abandono previo de GIP-BlackRock en marzo, se desmonta prácticamente el bloque de grandes fondos financieros que había marcado la vida corporativa de Naturgy desde la entrada de GIP y CVC en 2016 y la posterior irrupción de IFM. La compañía queda ahora con un mapa de poder mucho más claro: CriteriaCaixa como primer accionista, con un 28,5% tras reforzarse en las últimas colocaciones, IFM como segundo socio de referencia, en torno al 15% y Sonatrach como accionista industrial minoritario, con algo más del 4%. El resto es un capital flotante sensiblemente más amplio.

El cambio devuelve a Criteria un papel de dirección estratégica que va más allá de la mera inversión financiera. El holding de la Fundación La Caixa, presidido por Isidro Fainé, ya había aprovechado la salida de GIP-BlackRock para elevar su participación hasta el 28,5%, con compras valoradas en torno a 1.090 millones de euros. Ese refuerzo fue interpretado en el mercado como una apuesta por mantener Naturgy bajo una referencia accionarial española estable en un sector considerado estratégico para el suministro energético, la seguridad gasista, las redes de distribución y la transición energética.

La salida de CVC también resuelve, al menos parcialmente, uno de los principales problemas bursátiles de Naturgy, su escaso capital flotante. Durante años, la concentración accionarial en manos de Criteria, GIP, CVC, IFM, Alba y Sonatrach redujo la liquidez del valor, dificultó su peso en índices internacionales y generó incertidumbre sobre eventuales desinversiones de los fondos. La propia compañía lanzó en 2025 una opa parcial sobre acciones propias, respaldada entonces por Criteria, GIP, CVC, IFM y Sonatrach, con el objetivo declarado de elevar el free float y mejorar la liquidez bursátil. Aquella operación se planteó a 26,5 euros por acción y estaba limitada al 10% del capital, con la intención de devolver posteriormente esas acciones al mercado.

Nueva etapa industrial

Desde el punto de vista industrial, la nueva etapa llega con un plan estratégico ya definido para 2025-2027, pero susceptible de ganar profundidad bajo una gobernanza más estable. Naturgy anunció en 2025 inversiones por 6.400 millones de euros, un 10% más que en el ciclo anterior, sin incluir posibles oportunidades de crecimiento inorgánico. La compañía prevé destinar el 50% de esas inversiones al negocio de redes y el 30% al desarrollo de renovables, con España concentrando el 75% del esfuerzo inversor. Esa orientación encaja la lectura de que la transición energética no se juega solo en instalar potencia renovable, sino en reforzar redes de distribución eléctrica y gasista, digitalizar infraestructuras, integrar generación distribuida, preparar la entrada de gases renovables y mantener activos flexibles capaces de respaldar un sistema cada vez más dependiente del viento y del sol.

Naturgy, a través de sus negocios de distribución, tiene una posición relevante en redes eléctricas y gasistas. En electricidad, el crecimiento de la fotovoltaica, el autoconsumo, el vehículo eléctrico, las bombas de calor, los centros de datos y la electrificación industrial exige redes de media y baja tensión más malladas, digitalizadas y capaces de gestionar flujos bidireccionales. En gas, la red existente puede convertirse en una plataforma para biometano y otros gases renovables, siempre que haya regulación, certificación de origen, puntos de inyección y demanda industrial dispuesta a pagar por moléculas bajas en carbono.

El biometano es, de hecho, uno de los campos donde Naturgy podría acelerar. La compañía ya ha señalado el desarrollo de biogases como una de sus líneas de crecimiento, y su filial de distribución cuenta con la ventaja técnica de disponer de una red capilar capaz de absorber producción procedente de residuos agroganaderos, lodos de depuradora, vertederos o industrias alimentarias. En un país con fuerte base agrícola y ganadera, el potencial de ingeniería es considerable: digestores anaerobios, upgrading a calidad de red, compresión, odorización, conexión a gasoductos, sistemas de medida y certificación, además de valorización de digestatos. Para Naturgy, el biometano permitiría combinar negocio regulado, descarbonización de la red gasista y actividad industrial en el territorio.

El segundo frente será la renovable, pero con mucha más selectividad que en la fase de expansión indiscriminada del sector. Francisco Reynés ya ha advertido de que la prima de riesgo de las renovables ha aumentado y que Naturgy mantendrá disciplina financiera en sus inversiones. La empresa prevé incorporar 1,2 GW adicionales a su cartera operativa a finales de 2026 y cuenta con una capacidad instalada renovable de 8,1 GW, pero el desplome de precios en horas solares, los vertidos, la saturación de nudos y la incertidumbre regulatoria obligan a priorizar proyectos con mejor captura de precio, hibridación con baterías, contratos bilaterales o conexión a demanda industrial.

Proyectos híbridos y de almacenamiento

Ese enfoque técnico puede favorecer proyectos híbridos y almacenamiento. La integración de fotovoltaica con baterías, la repotenciación de parques eólicos, la optimización de evacuación y la contratación a largo plazo con grandes consumidores serán probablemente más relevantes que la simple suma de megavatios. Naturgy, por su perfil integrado, puede combinar generación, comercialización, clientes industriales, gestión de riesgo y activos flexibles, una posición especialmente valiosa en un mercado donde los precios negativos y la volatilidad intradía están erosionando la rentabilidad de plantas renovables merchant.

La generación flexible constituye otro activo estratégico. Naturgy conserva la mayor flota de ciclos combinados de España, con 17 grupos, una infraestructura que durante años fue vista como un activo infrautilizado y que ahora recupera valor por la necesidad de respaldo del sistema. El fuerte crecimiento de la fotovoltaica ha incrementado la necesidad de potencia firme al atardecer, regulación, cobertura de rampas y seguridad de suministro cuando cae la generación renovable. En ese contexto, los ciclos combinados no son una solución de descarbonización a largo plazo, pero sí una pieza de estabilidad mientras avanzan el almacenamiento, la gestión de demanda, las interconexiones y los gases renovables.

La nueva Naturgy bajo la batuta de Fainé podría mirar también a oportunidades corporativas. El plan estratégico vigente no incluye adquisiciones, pero la propia compañía dejó fuera del cómputo de 6.400 millones las posibles operaciones de crecimiento inorgánico. Con un accionariado más despejado, más free float y Criteria como referencia estable, Naturgy podría analizar compras o alianzas en redes, biometano, comercialización, servicios energéticos, almacenamiento, renovables con contratos de largo plazo o incluso activos vinculados a centros de datos, un campo que la compañía ha empezado a identificar como nuevo foco de demanda eléctrica.


Redacción

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