Ford y Geely la alianza que redefine el futuro industrial de Almussafes
La industria automovilística europea vive un momento de transformación profunda, y uno de sus epicentros se encuentra en la planta de Ford en Almussafes (Valencia). Tras años de incertidumbre, expedientes de regulación y caída de producción, la factoría valenciana se convierte ahora en el escenario de una alianza histórica entre Ford Motor Company y el gigante chino Geely Holding Group, propietario de marcas como Volvo, Polestar y Lotus.
El acuerdo, que se anunció ayer, supone un giro estratégico decisivo para ambas multinacionales y para el futuro industrial de la Comunitat Valenciana.
Para entender este rocambolesco escenario de la estrategia de Ford Europa, y más concretamente de la planta de producción de Ford en Valencia, hay que analizar previamente los antecedentes de la crisis de Almussafes y la búsqueda de soluciones (2020–2025).
Entre 2020 y 2024, la planta de Almussafes sufrió cuatro ERE consecutivos, reduciendo su plantilla a 4.296 trabajadores y quedando prácticamente dependiente de un único modelo: el Ford Kuga. La producción cayó a mínimos históricos: 98.591 vehículos en 2025, un descenso del 71% respecto a los niveles de 2019.
En paralelo, Ford retrasó la llegada del nuevo modelo multienergía derivado de la familia Bronco, cuya producción no comenzará hasta 2028. La planta sobrevivía gracias al Mecanismo RED, un sistema de flexibilidad laboral aprobado por el Gobierno que permitió mantener el empleo de cerca de 1.000 trabajadores con el 90% del salario.
La situación era crítica: en 2025, Ford llegó a valorar el cierre parcial de la planta, según fuentes sindicales y empresariales
La reciente firma del protocolo de acuerdo del Grupo SAIC, de origen chino, con las autoridades de la Xunta de Galicia ha propiciado y favorecido finalmente el acercamiento del gigante de automoción Geely, donde ya tiene importantes intereses en la producción europea a través de la marca Volvo, y donde la marca Polestar necesita desarrollar su oferta con nuevos modelos con plataformas más pequeña, y dónde recientemente hemos sabido que está buscando posibles localizaciones para aumentar su producción europea. ¿Asturias, Cantabria?, quizás ¿Valencia?
Concretamente, en el mes de mayo de 2026, Geely había iniciado contactos confidenciales, también, con proveedores valencianos para preparar la producción del Geely EX2, un utilitario eléctrico del segmento B —similar en tamaño al Ford Fiesta— diseñado para convertirse en un superventas europeo por su precio competitivo y tecnología avanzada
Estos contactos se han producido desde hace un año entre la nueva dirección de Ford Europa y la división internacional del Grupo Geely. Como consecuencia de estos contactos, y conociendo la precaria situación actual del parque de proveedores de Almussafes, la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) comenzó a negociar con representantes del Grupo Geely programas de formación para los futuros ingenieros que trabajarían en Almussafes, anticipando de alguna manera un proyecto industrial de largo recorrido.
Desde mi punto de vista, el trazado de la producción de los denominados industriales del Grupo Ford fuera de la Unión Europea y, concretamente, en el mercado turco, puso a la planta de Almussafes en una situación muy delicada.
Ford llevaba meses explorando alianzas con fabricantes asiáticos para rentabilizar la enorme superficie infrautilizada de Almussafes, antes de tener que tomar la decisión más drástica para este fabricante, que lleva más de 50 años en la Comunidad Valenciana: el cierre definitivo de la planta
Por otro lado, y casi al mismo tiempo, Geely buscaba una base de producción dentro de la Unión Europea para evitar los aranceles a los vehículos eléctricos importados desde China. Fue lo que propició y se desarrolló durante estos últimos meses como el socio prioritario.
Estas conversaciones se intensificaron en el mes de noviembre de 2025 y en los meses de marzo a mayo de 2026, donde la actual administración de la Generalitat Valenciana, y con enorme visión de futuro, actuó como facilitador institucional.
El actual vicepresidente segundo, José Díez, de la Generalitat Valenciana, viajó a China hace unos meses para reforzar la promoción industrial de la “Comunitat” y acelerar las negociaciones. Pero analizando con detalle este acuerdo por cada uno de sus partícipes, pone encima de la mesa una serie de circunstancias que tenemos que detallar:
El acuerdo permite a Geely:
• disponer de una plataforma industrial dentro de la UE,
• esquivar los aranceles europeos a los EV chinos,
• acceder directamente al mercado europeo,
• aprovechar la proximidad del Puerto de Valencia, clave para la logística internacional.
Para Ford, la operación:
• reduce costes fijos,
• monetiza activos infrautilizados,
• garantiza carga de trabajo para la planta,
• preserva miles de empleos, casi 5.000 directos, y 15.000 del parque de suministro
• estabiliza la transición hasta la llegada del Ford Bronco en 2028.
La puesta en escena ha contado ayer con una fuerte presencia Institucional donde han estado presentes:
• Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España
• Juanfran Pérez Llorca, presidente de la Generalitat Valenciana
• Jim Baumbick, presidente de Ford Europa
• Víctor Young vice-president de Geely Holding Group
La convocatoria oficial se realizó ayer 23 de julio de 2026 en la factoría de Almussafes. El presidente Pérez Llorca adelantó públicamente que habría “buenas noticias de Ford con impacto sobre muchísimos trabajadores de la Comunitat”.
Finalmente, qué podemos extraer de este acuerdo y de sus consecuencias industriales y estratégicas
Para Almussafes
- Se elimina el riesgo de cierre parcial valorado en 2025.
- Se garantiza actividad industrial continuada.
- Se diversifica la producción más allá del Ford Kuga.
- Se abre la puerta a nuevos empleos y formación técnica avanzada.
Para Ford
- Reduce costes y monetiza activos.
- Mantiene presencia industrial en España.
- Gana tiempo hasta la llegada del Bronco en 2028.
Para Geely
- Obtiene una base industrial en la UE.
- Evita aranceles y barreras regulatorias.
- Refuerza su expansión global.
- Produce el EX2 directamente en Europa.
Para España
- Consolida su posición como “hub” europeo de automoción eléctrica.
- Atrae inversión asiática estratégica.
- Refuerza el ecosistema de proveedores valencianos.
A pesar del problemático escenario geopolítico actual, podemos adelantar que este acuerdo entre el Grupo Ford norteamericano y el Grupo Geely chino es una alianza histórica.
El acuerdo Ford–Geely marca un antes y un después en la historia industrial de España. Almussafes, que llegó a estar al borde del colapso productivo, se convierte ahora en un nodo estratégico para la electrificación europea.
La alianza no solo salva una planta emblemática: redefine el mapa industrial del automóvil en Europa, abre la puerta a nuevas inversiones y demuestra que la colaboración entre gigantes occidentales y asiáticos será clave en la transición hacia la movilidad eléctrica.

Estupenda noticia y, sobre todo, por el específico y profundo análisis de situación y de futuro que realiza Sr. Areba, sobre todo para Ford y, especialmente para la Comunidad Valenciana y, como consecuencia derivada, para el resto de España.
Muchas gracias por tan estupenda noticia y tan minuciosa explicación de los diversos factores preocupantes que concurrían en esta situacion tan importante a nivel industrial y laboral.
Un cordial saludo
Serafín-Rafael Gómez
Gran publicación, Enrique. Da gusto leer análisis tan bien documentados y con una visión de largo plazo.