Canarias entra en el mapa mundial de la desalación con la planta de menor consumo energético del planeta
El archipiélago canario ha alcanzado un hito histórico en la gestión sostenible del agua tras la certificación por Guinness World Records de la planta experimental DESALRO 2.0, desarrollada por el Instituto Tecnológico de Canarias, que ha registrado el menor consumo energético jamás alcanzado en desalación: 1,794 kWh por metro cúbico de agua producida.
Canarias se ha situado a la vanguardia internacional de la ingeniería del agua al lograr un récord mundial en eficiencia energética aplicada a la desalación. La planta experimental DESALRO 2.0, ubicada en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) en Pozo Izquierdo, ha sido oficialmente reconocida por Guinness World Records como la instalación de desalación con menor consumo energético del planeta, tras alcanzar un registro de 1,794 kilovatios hora por metro cúbico de agua producida, una cifra sin precedentes a escala global.
Este logro es también el resultado de una colaboración eficaz entre el ámbito público y el tejido empresarial canario. La UTE, formada por Canaragua, parte de Veolia, y Elmasa, ha participado activamente en la ejecución técnica de la planta, aportando su experiencia en el ciclo integral del agua y en la operación de infraestructuras de desalación, contribuyendo de forma decisiva a materializar un proyecto de referencia internacional.
Este logro refuerza el papel estratégico de Canarias como laboratorio natural para el desarrollo de soluciones avanzadas en gestión hídrica, en un territorio donde la desalación es una infraestructura crítica para el abastecimiento de agua. Desde el punto de vista de la ingeniería, el hito alcanzado por DESALRO 2.0 supone un avance significativo en la optimización de procesos de ósmosis inversa, al reducir de forma sustancial uno de los principales costes operativos y ambientales asociados a esta tecnología: el consumo energético.
La instalación experimental ha servido como banco de pruebas para nuevas configuraciones de proceso, sistemas de recuperación de energía y estrategias de operación orientadas a maximizar la eficiencia global del sistema. El resultado obtenido no solo establece un nuevo estándar técnico, sino que abre la puerta a su posible transferencia a plantas industriales, con el consiguiente impacto en la reducción de emisiones, la mejora de la sostenibilidad económica y la seguridad hídrica en regiones con estrés de recursos.
La certificación internacional de este récord sitúa al Instituto Tecnológico de Canarias y al ecosistema tecnológico del archipiélago en una posición de referencia en el ámbito de la desalación y la ingeniería del agua. En un contexto global marcado por el cambio climático, el aumento de la demanda hídrica y la necesidad de infraestructuras más eficientes, el desarrollo de tecnologías capaces de producir agua desalada con consumos energéticos mínimos adquiere una relevancia estratégica creciente.
Con este reconocimiento, Canarias no solo consolida su liderazgo en innovación aplicada al ciclo integral del agua, sino que demuestra el potencial de la ingeniería para ofrecer respuestas tecnológicas concretas a uno de los grandes retos ambientales y sociales del siglo XXI.
