Brenner Base Tunnel, un hito de 64 km que acelera el ferrocarril Europa-Mediterráneo

Brenner Base Tunnel, un hito de 64 km que acelera el ferrocarril Europa-Mediterráneo
En plena excavación cruzada entre Italia y Austria, el Brenner Base Tunnel (BBT) registra avances significativos hacia su inauguración prevista para 2032. Con dos tubos de 8,1 metros de diámetro, velocidad de proyecto de hasta 250 km/h y más de 230 kilómetros de túneles auxiliares, el túnel plantea exigencias de ingeniería de primer nivel.

El Brenner Base Tunnel es un proyecto ferroviario de carácter transnacional entre Italia y Austria que aspira a conectar Innsbruck (Austria) y Fortezza/Franzensfeste (Italia) con un trazado de aproximadamente 64 km, de los cuales unos 55 km corresponden al túnel principal bajo los Alpes.

Está concebido como un túnel de doble tubo, cada uno de ellos con vía única y aproximadamente 8,1 metros de ancho interno, separados entre 40 y 70 metros, con galerías de interconexión cada 333 mmetros entre ambos para evacuación y mantenimiento.

Las pendientes son reducidas. En el tramo italiano se sitúan en torno al 4 ‰ y en el tramo austríaco entre 4 ‰ y 8 ‰, lo que permite una línea de perfil “plano” para operar trenes de pasajeros a 250 km/h y trenes de mercancías a velocidades mucho mayores que las vías actuales.

Logros recientes

Desde el punto de vista constructivo, el proyecto presenta logros recientes. El 12 de mayo se anunció que la excavación mecanizada del tramo italiano (lote H61 “Mauls”) se había completado con éxito. Dos TBM de 10,65 metros de diámetro y una de 6,8 metros para el túnel de servicio excavaron 14,3 kilómetros cada una. Asimismo, el 22 de agosto la TBM “Ida” alcanzó el objetivo en el municipio de Navis (Wipptal, Austria), tras 8,4 kilómetros de excavación, concluyendo un tramo clave del túnel principal en Austria.

Y el 18 de septiembre se registró el hito del “primer enlace subterráneo transfronterizo” mediante la finalización del túnel exploratorio bajo el paso del Brennero, completando 56 kilómetros de longitud y cerrando la excavación del tubo exploratorio entre Italia y Austria.

Coste e inversión

En cuanto a coste e inversión, la estimación de gastos para la totalidad del sistema ronda los 10.500 millones de euros para los túneles principales según algunas fuentes especializadas. Las ayudas europeas también son relevantes. La Unión Europea ha previsto un aporte de hasta 2.300 millones de euros hasta finales de 2025 al proyecto a través de programas TEN-T/CEF. Respecto al calendario, aunque se había estimado la apertura para 2030, las nuevas previsiones señalan una posible puesta en servicio hacia 2032.

En el plano técnico-operativo el túnel incorpora un nivel de exigencia elevado: perfil plano para favorecer la circulación de trenes de alta capacidad y velocidad, ventilación y evacuación optimizadas gracias a los tubos paralelos y galerías de interconexión, sistemas de drenaje integrados (el túnel exploratorio se destina también a recogida de aguas subterráneas sin bombeo) y dimensionamiento estructural y geotécnico diseñado para atravesar macizos de gneis, esquistos, filitas y zonas de fractura, incluso a profundidades de más de 1.700 metros bajo superficie. Además, la excavación en el trayecto italiano se ha visto obligada a superar fallas geológicas complicadas, como en el lote H61, lo que generó retos en estabilidad, TBM atascadas y exigencia de revestimientos especiales.

Logísticamente plantea la gestión de más de 230 kilómetros de túneles auxiliares (investigación, acceso, ventilación, servicios) junto a los dos tubos principales. De ellos, en julio de 2025 ya se habían excavado cerca de 200 kilómetros, un 87% del sistema total.

El impacto esperado sobre la movilidad y el transporte es significativo. Se estima que el tiempo de viaje entre Innsbruck y Fortezza se reducirá de los actuales 80 minutos a apenas 25. El corredor forma parte del eje transeuropeo escandinavo-mediterráneo (SCAN-MED) y facilitará un cambio modal importante del camión al tren en la región alpina, contribuyendo a reducción de emisiones, congestión y contaminación.

No obstante, el proyecto también enfrenta riesgos. Los retrasos acumulados han llevado a ajustes de plazo y la necesidad de reasignar contratos e inversiones; los costes geológicos adversos y la sincronización de sistemas (ferroviarios, señalización, electrificación entre Austria e Italia) siguen siendo factores críticos. Desde el punto de vista técnico, el seguimiento del avance de los TBM, la correcta gestión del revestimiento final, la integración de los sistemas de seguridad y la coordinación interoperativa entre los dos países son elementos fundamentales para que el proyecto cumpla los plazos y estándares previstos.

El Brenner Base Tunnel representa un salto tecnológico y logístico en la infraestructura ferroviaria europea. Con sus 64 kilómetros, perfil bajo bajo los Alpes, doble tubo, velocidad de proyecto de 250 km/h y ambiciosa capacidad de tráfico, ofrece el esqueleto de un corredor clave para el transporte futuro. Su ejecución exigirá persistencia, coordinación internacional y excelencia en ingeniería, con vista a que, en la década de 2030, se convierta en una arteria esencial para el transporte sostenible en Europa.

Redacción

Redacción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *