Rota prepara una ampliación de muelles de más de 300 millones para absorber el salto de actividad naval de la OTAN y la US Navy
La Base Naval de Rota afronta una de las mayores actuaciones de ingeniería portuaria militar de las últimas décadas en España, con un programa de ampliación destinado a duplicar la capacidad de atraque y actualizar redes críticas de suministro y seguridad en un enclave que ya opera al límite por el aumento sostenido de escalas y despliegues aliados.
La Armada trabaja con el objetivo de tener listo en el primer semestre de 2026 el anteproyecto que ordenará la ampliación, un documento clave para definir la solución constructiva definitiva, el calendario de obra y las afecciones operativas en un recinto que no puede detener su actividad durante años.
Según la información trasladada por fuentes de la Armada en Cádiz, la fase de redacción del anteproyecto se ha adjudicado a la ingeniería española Sener, que desarrolla el diseño en coordinación con la propia Armada para responder a necesidades presentes y futuras de atraque y servicios. En paralelo, se maneja un horizonte de ejecución que rondaría los seis años, condicionado por la alternativa técnica elegida y por la complejidad de construir dentro de una dársena militar en servicio.
El presupuesto global del programa de muelles se sitúa en el entorno de los 300 millones de euros, una cifra que refleja que no se trata solo de prolongar líneas de atraque, sino de rehacer una parte relevante del soporte de infraestructuras que hace posible la operativa diaria de grandes unidades navales.
Creación de tres nuevos muelles
El núcleo del proyecto es la construcción de nuevos atraques en la zona interior del puerto, junto a la línea de suministro de combustible existente, con el objetivo de ganar redundancia y capacidad para buques de distinto porte, desde unidades de la Armada a destructores estadounidenses integrados en el escudo antimisiles de la OTAN y a escalas de mayor entidad que hoy tensionan el puerto base. La planificación que se conoce apunta a la creación de tres nuevos muelles, además de modificaciones sobre muelles ya existentes y una reorganización de servicios en el frente de atraque.
Desde el punto de vista técnico, el paquete de actuaciones previsto va más allá del hormigón y el acero del cantil. En la documentación y en las referencias publicadas sobre la planificación se incluye la ejecución de galerías subterráneas de servicios, refuerzo y modernización de redes eléctricas, mejora de abastecimientos de agua, reconfiguración de instalaciones de seguridad perimetral y, de forma destacada, obras ligadas a combustibles.
De hecho, se ha informado de la aprobación gubernamental de trabajos de almacenamiento y conducciones de combustible con un presupuesto de 32,36 millones de euros y una duración prevista de 20 meses desde el visto bueno de implantación en obra, un indicador de que la ampliación se concibe como un salto de capacidad logística, no solo como más metros de atraque.
El impulso de Rota se entiende en un contexto muy concreto. La base duplicó su capacidad de atraque hasta unos 1.100 metros lineales en 2013, antes del despliegue de los primeros cuatro destructores estadounidenses que se asentaron entre 2014 y 2015. Desde la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid en junio de 2022, España y Estados Unidos acordaron ampliar el despliegue con dos destructores adicionales. Uno de ellos, el USS Oscar Austin, llegó en octubre de 2024 y el sexto está previsto para 2026, lo que presiona la disponibilidad de atraques y servicios de puerto en un momento de mayor densidad de escalas y operativas asociadas.
En el apartado industrial, además del papel de Sener en la fase de anteproyecto, Navantia aparece como actor recurrente en el sostenimiento y el apoyo industrial asociado a la actividad de la base, un vector que gana peso a medida que aumentan las rotaciones y la necesidad de mantenimiento programado y correctivo.
Sobre la construcción civil principal de los nuevos muelles, a día de hoy lo que está identificado con claridad es la fase de diseño y planificación. La adjudicación de los grandes lotes de obra, con sus correspondientes especialidades de dragado, cimentaciones marítimas, superestructura portuaria y redes, dependerá de la definición final del anteproyecto y de la posterior licitación.
