Polestar 4, el nuevo rey vikingo
El Polestar 4 es uno de los lanzamientos más relevantes de la nueva generación de vehículos eléctricos. No solo por su diseño disruptivo, sino por lo que representa: la convergencia entre la ingeniería sueca —precisa, funcional y orientada a la seguridad— y la eficiencia industrial china —rápida, escalable y tecnológicamente dominante en baterías y electrónica de potencia.
Este modelo, que ha maravillado al equipo de pruebas, es, en sí mismo, un ejemplo de cómo la globalización industrial puede generar productos técnicamente superiores, cuando se gestiona con coherencia.
El estudio de ingeniería de Polestar fue adquirido en 2017 por la sueca Volvo antes de ser una parte integrante del Grupo de Automoción chino Gelly. Pero eso es parte de la historia de la evolución de esta industria que en muy pocos años se reconfigurado para adaptarse a las exigencias propuestas para combatir el cambio climático en el ámbito de la movilidad.
Para comenzar a desmenuzar este impresionante modelo con propulsión eléctrica, analizaremos inicialmente su arquitectura y plataforma: ingeniería que define el diseño.
El Polestar 4 se construye sobre una plataforma eléctrica de última generación, diseñada para maximizar rigidez, eficiencia y habitabilidad.
La decisión más llamativa —la eliminación de la luneta trasera— no es un gesto estético, sino una solución técnica con múltiples implicaciones:
- Optimización aerodinámica: el flujo del techo se gestiona sin interrupciones, reduciendo turbulencias.
- Refuerzo estructural: la ausencia de luneta permite redistribuir cargas y mejorar la rigidez torsional.
- Habitabilidad ampliada: la segunda fila gana espacio y confort.
- Visión digital avanzada: la cámara trasera HDR sustituye la visión directa, con algoritmos de mejora nocturna.
Este enfoque confirma que el diseño del Polestar 4 nace de la ingeniería, no del marketing.

Vamos ahora a profundizar en el chasis, su dinámica y calibración. Ahora hablaremos de precisión sueca.
El comportamiento dinámico del Polestar 4 refleja una filosofía clara: equilibrio, control y ausencia de artificios. Su comportamiento dinámico es extraordinario
Este es un claro ejemplo donde los ingenieros de la firma han priorizado la coherencia sobre la espectacularidad.
Hay que destacar, tanto en su concepción como en su arquitectura, cuatro elementos clave del chasis:
- Suspensión multibrazo con tarado firme y progresivo.
- Dirección con asistencia eléctrica modulada, que evita la sobre asistencia típica de algunos eléctricos.
- Centro de gravedad muy bajo, gracias a la batería integrada en el piso.
- Reparto de masas optimizado, especialmente en la versión de doble motor.
Estas soluciones de ingeniería adoptadas en este modelo del Polestar 4 consiguen transmitir unas sensaciones de conducción envidiables, incluso más optimizadas que en algunos modelos superiores, como son:
- En curva rápida, el vehículo transmite estabilidad y precisión.
- En ciudad, la suspensión filtra bien sin perder control.
- En autopista, el aislamiento acústico es sobresaliente.
- En carreteras secundarias, la entrega de par está muy bien gestionada, evitando brusquedades.
La calibración electrónica del par —especialmente en la versión AWD— es uno de los puntos más logrados del conjunto.

En el sistema eléctrico y batería, destaca la eficiencia china en su máxima expresión. Actualmente el liderazgo tecnológico en este tipo de propulsión de la industria China es incontestable.
Polestar integra baterías de gran capacidad (superiores a 90 kWh), con química NCM de alta densidad y sistemas de gestión térmica avanzados. Aquí se nota la influencia de la industria china de baterías, que con casi un 80% de la producción global, es líder mundial en producción de baterías.
El equipo de pruebas ha querido destacar también otros aspectos técnicos destacables:
- Celdas de alta densidad energética, con excelente estabilidad térmica.
- Gestión térmica líquida, con circuitos independientes para batería y electrónica de potencia.
- Pre-acondicionamiento inteligente, vinculado a navegación y temperatura exterior.
- Carga rápida DC con potencias competitivas en su segmento.
- Eficiencia real en uso mixto, con consumos estables incluso en condiciones adversas.
La combinación de ingeniería sueca y la eficiencia china en la producción baterías, se percibe especialmente en la consistencia del rendimiento energético: el Polestar 4 mantiene consumos razonables sin sacrificar prestaciones.

Un apartado clave y diferenciador en la propulsión eléctrica son los elementos que confluyen en la electrónica, software y experiencia de usuario
El interior del Polestar 4 es un ejercicio de integración tecnológica sobria y funcional, muy al estilo minimalista de los países del norte de Europa.
Elementos clave, destacables en el modelo probado son:
- Pantallas de alta resolución con interfaz minimalista.
- Cámara trasera digital HDR, con visión nocturna optimizada.
- Arquitectura de software propia, con actualizaciones OTA.
- Materiales sostenibles, con trazabilidad certificada.
- Sistema de info-entretenimiento basado en Android Automotive, con integración nativa.
La experiencia de usuario es limpia, intuitiva y sin estridencias. Polestar evita la saturación visual y apuesta por una tecnología que acompaña, no que invade.
Es en el apartado seguridad y sistemas ADAS donde la ingeniería sueca se hace notar. Este conjunto automotriz eléctrico va dotado de:
- Estructura reforzada con zonas de absorción optimizadas.
- Sensores de alta precisión para ADAS de nivel 2+.
- Radar frontal de largo alcance y cámaras perimetrales de alta resolución.
- Algoritmos de predicción de colisiones desarrollados en colaboración con centros de ingeniería europeos.
El Polestar 4 transmite una sensación de seguridad activa y pasiva muy elevada.
La telemetría y datos de prueba realizada ha resaltado una puntuación muy elevada en todos los elementos analizados, alcanzando los 841 puntos GM&M, la mejor nota de las pruebas realizadas hasta la fecha.
Durante las pruebas realizadas por nuestro equipo, destacaron especialmente:
- Consumo medio en ciclo mixto: valores competitivos para su tamaño y potencia.
- Estabilidad térmica: excelente gestión en condiciones de calor y frío.
- Recuperación de energía: sistema de regeneración bien calibrado, sin brusquedades.
- Comportamiento dinámico: sobresaliente en estabilidad y precisión.
- Confort acústico: uno de los mejores del segmento.
Conclusión
El Polestar 4 es un vehículo que trasluce ingeniería en cada decisión. Se puede decir muy claramente que es un coche para ingenieros, dónde la combinación de los elementos de:
- Visión sueca,
- Eficiencia china,
- Arquitectura eléctrica avanzada,
- Calibración dinámica coherente,
- Tecnología funcional,
- Y diseño nacido de la ingeniería,
lo convierten en uno de los eléctricos más interesantes del mercado europeo.
Es, sin duda, un soplo de aire fresco en la movilidad eléctrica y un ejemplo de cómo la colaboración internacional puede generar productos técnicamente superiores.
GLOBAL MOTOR & MOBILITY
Director: Enrique de Areba,
Equipo de pruebas: John Sanders, Sophie Nistrom
