Óscar Puente presenta un ambicioso plan de AVE e infraestructuras, sin presupuestos ni fechas concretas

Óscar Puente presenta un ambicioso plan de AVE e infraestructuras, sin presupuestos ni fechas concretas
El ministro de Transportes anunció hoy un ambicioso plan para adaptar la red de Alta Velocidad para más de 350 km/h, una nueva estación en Parla y más de 7.000 M€ para puertos. La oposición y sectores técnicos reclaman estudios, partidas presupuestarias y respuestas para los cercanías de Madrid.

En un desayuno informativo convocado por Europa Press, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, presentó este lunes un amplio paquete de medidas e inversiones infraestructurales que el Gobierno pretende activar en los próximos años. El anuncio estrella, bautizado por el propio Ministerio como proyecto “AV350”, supone la intención de adaptar tramos de la red de alta velocidad para permitir circulaciones a 350 km/h, con el objetivo de reducir el tiempo del trayecto Madrid–Barcelona a menos de dos horas.

Puente complementó el anuncio con la previsión de construir nuevas estaciones (entre ellas una en Parla) y de impulsar una serie de actuaciones técnicas, como el uso de nuevas traviesas aerodinámicas y desvíos que eviten la entrada en Atocha, para aumentar capacidad y reducir congestiones.

Sobre los puertos, el ministro anunció un programa de inversión en el sistema portuario de titularidad estatal por más de 7.000 millones de euros para el periodo 2025-2029, con partidas destinadas a modernización, digitalización, conectividad ferroviaria y medidas de sostenibilidad. En el desglose regional anunciado previamente por el Ministerio figuran partidas singulares, por ejemplo 356 millones de euros para el puerto de Cartagena, y cuantías específicas para puertos como Gijón, Avilés o las infraestructuras canarias.

El Ejecutivo anunció asimismo medidas complementarias, como lanzamientos de estudios de viabilidad y convocatorias de licitación para estudios técnicos, el refuerzo de la participación pública en la industria ferroviaria, con la posible entrada de la SEPI en el capital de Talgo, y una revisión de las cláusulas de servicio y compensaciones por retrasos en Renfe, entre otras medidas.

Plan AV350

Según lo expuesto por el ministro y los documentos informativos remitidos por su departamento, la adaptación a 350 km/h no se limita a aumentar la potencia de las locomotoras, requiere un paquete de obras y modificaciones técnicas sobre plataforma, superestructura y señalización:

  • Superestructura y traviesas: introducción de traviesas y soluciones aerodinámicas para reducir efectos dinámicos y aerodinámicos a alta velocidad.
  • Geometría de vía y peralte: revisión de radios, peraltes, y drenaje en tramos críticos para mantener seguridad y confort a 350 km/h.
  • Señalización y ERTMS: actualización o recalibración de los sistemas de control de trenes (ETCS/ERTMS) para mantener márgenes de seguridad a mayor velocidad.
  • Estudios de integración urbana: actuaciones en nodos como Chamartín, la nueva estación proyectada en Parla y conexiones que permitan evitar la entrada por Atocha en determinados flujos, con impacto sobre la gestión de flujos de viajeros y de material.
    El Ministerio ha contabilizado plazos de estudio y una fase de obras cuyo calendario dependerá de las conclusiones de los estudios de viabilidad.
Reacciones

Las reacciones no se han hecho esperar. Desde la oposición, especialmente el Partido Popular en la Comunidad de Madrid, se han multiplicado las críticas que cuestionan la credibilidad y la prioridad de los anuncios. Para el PP, los grandes titulares sobre Alta Velocidad y puertos llegan cuando persisten problemas graves en las líneas de Cercanías de Madrid, y reclaman “menos anuncios y más ejecución” en actuaciones que mejoren el servicio diario de los usuarios. El PP ha reprochado al ministro que su discurso de inversiones no se acompaña de presupuestos concretos ni de partidas ejecutables.

En el ámbito técnico, ingenieros y profesionales del sector han expresado reservas (en varios artículos y comentarios de prensa y asociaciones técnicas) sobre la falta de concreción en los plazos, la escasez de estudios publicados y la ausencia de un plan económico detallado que garantice la ejecución. Las objeciones técnicas apuntan a que un anuncio de aumento sistemático de velocidad exige estudios de impacto estructural y de seguridad en vía y obra civil que hoy no se han hecho públicos. Además, la modernización de la red para 350 km/h puede implicar limitaciones operativas temporales y costes de obra elevados si hay que rehacer trazado o adaptar túneles y pasos, aspectos que no han sido cuantificados en el anuncio. Y por último, la puesta en marcha sin Presupuestos aprobados exige que el Ministerio explique el origen de la financiación y el mecanismo (fondos propios, transferencias, fondos NextGen, cofinanciación) para que las inversiones no queden en mera intención.

El tono de las críticas va desde el escepticismo técnico, sobre todo en lo relativo a estudios geotécnicos, de integración urbana y operadores, hasta el reproche político por priorizar medidas que, desde la óptica del transporte metropolitano, no solucionan los cuellos de botella cotidianos de los usuarios de cercanías.

Puertos

El ambicioso plan portuario, de 7.000 millones de euros hasta 2029, incluye inversiones en digitalización, conectividad intermodal, dragados y obras de adaptación a mayores esloras y tráficos, así como medidas de sostenibilidad. No obstante, expertos portuarios y consultoras del sector insisten en la necesidad de priorizar proyectos en función del retorno socioeconómico y del coste ambiental, y en disponer del estudio económico-técnico que fundamente cada partida. Los anuncios regionales, por ejemplo, las cifras para Cartagena, Gijón, Avilés o Canarias, facilitan una radiografía territorial, pero no sustituyen a planes de obras, trámites ambientales y estimaciones de plazos de ejecución que resultan imprescindibles para la industria y las empresas contratistas.

Desde una perspectiva de gestión de proyectos e ingeniería, la materialización de estos anuncios plantea una serie de riesgos que deben tenerse en cuenta, para aportar soluciones antes de poner en marcha un plan que muchos se temen que no sea más que un anuncio sin ninguna continuidad.

Respecto al riesgo de diseño incompleto, la adaptación a 350 km/h puede requerir adaptación de túneles, viaductos y explanadas. Y la ausencia de inventario técnico público aumenta el riesgo de sobrecostes. En cuanto al riesgo ambiental y administrativo, proyectos como nuevas estaciones o modificaciones de trazado implican Estudios de Impacto Ambiental (EIA) y trámites urbanísticos que pueden demorar años si no se anticipan. Sobre el riesgo financiero y de ejecución, los expertos señalan que sin partidas presupuestarias garantizadas o calendarios de gasto, las empresas contratistas y el sector de suministros (material rodante, traviesas, señalización) afrontan una incertidumbre que podría encarecer la obra. Y por último, respecto al riesgo operativo, las obras de modernización en líneas en explotación obligan a planificación de cortes, desvíos y obras nocturnas que afectan la capacidad y el servicio (incluidos los cercanías) si no se coordinan a nivel estatal y con la comunidad autónoma.

    Por todo ello, los técnicos reclaman la publicación inmediata de memorias justificativas, de los pliegos de los estudios de viabilidad y de un calendario realista de ejecución por fases y por tramos, con hitos cuantificables.

    Óscar Puente defendió que la iniciativa busca situar a España entre los países con capacidad para circular a 350 km/h, elevar la competitividad modal y aprovechar la experiencia del parque de alta velocidad español. El Ministerio ha indicado que las primeras actuaciones serán fases de estudio y licitación (contratos de ingeniería y estudios de viabilidad), para pasar posteriormente a obras en fases que permitan compatibilizar explotación y construcción. También anunció un refuerzo de la interlocución con administraciones autonómicas y portuarias para la priorización de proyectos.

    Los anuncios de hoy contienen objetivos ambiciosos y áreas de inversión de alto impacto, como Alta Velocidad, puertos o digitalización que, si se concretan adecuadamente, pueden modernizar capacidades estratégicas del sistema logístico y de transporte español. Sin embargo, la viabilidad real dependerá de la rapidez y la calidad técnica de los estudios, de la puesta a disposición de presupuestos ejecutables, y de una coordinación operativa que evite que la modernización de la red de Alta Velocidad se convierta en un factor de tensión para los servicios de Cercanías y la movilidad diaria.

    Redacción

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