Las ingenierías españolas elevan su facturación a 12.300 millones en 2025, un 7% más que en 2024
Las empresas españolas de consultoría de ingeniería cerraron 2025 con una facturación conjunta de 12.300 millones de euros, un 6,9% más que el año anterior y el mayor volumen de negocio registrado por el sector en los últimos ejercicios. El crecimiento confirma la recuperación de una actividad que ha encadenado varios años de expansión, apoyada tanto en la presencia internacional de las compañías españolas como en el incremento de la inversión pública dentro del país.
Las empresas asociadas a Tecniberia, que representan aproximadamente dos tercios de la facturación total del sector, alcanzaron por su parte unos ingresos de 8.050 millones de euros, frente a los 7.520 millones contabilizados en 2024. El avance fue ligeramente superior al del conjunto de la actividad y se situó en torno al 7%.
El mercado internacional continuó siendo el principal soporte de las compañías españolas de ingeniería, al aportar cerca del 70% de su volumen de negocio. La ingeniería civil mantiene un peso destacado en esta actividad exterior, junto con los proyectos de energía, transporte, agua, industria, medio ambiente y edificación desarrollados en Europa, Latinoamérica, Oriente Próximo y otros mercados.
Sin embargo, el mayor dinamismo durante 2025 se produjo en España. La facturación procedente del mercado nacional aumentó alrededor de un 11%, casi el doble que la actividad internacional, que avanzó aproximadamente un 5,5%. Este comportamiento estuvo favorecido por el incremento de las licitaciones públicas y por la ejecución de proyectos vinculados a infraestructuras de transporte, defensa, digitalización, energía y fondos europeos.
La contratación pública de servicios de ingeniería superó los 4.300 millones de euros durante el pasado ejercicio, con un crecimiento cercano al 42%. La Administración General del Estado prácticamente duplicó el volumen licitado, hasta aproximarse a los 2.000 millones, mientras que las entidades locales elevaron también la contratación por encima de los 1.300 millones.
Aumento en Defensa
El Ministerio de Transportes volvió a encabezar la demanda de servicios técnicos, con licitaciones próximas a los 1.100 millones de euros, destinadas principalmente a proyectos ferroviarios, carreteras y otras infraestructuras de movilidad. También aumentó de manera significativa la contratación promovida por el Ministerio de Defensa, en un contexto de refuerzo de la inversión en instalaciones, tecnología y capacidades industriales.
El aumento de los ingresos consolida la posición de las ingenierías españolas como uno de los sectores profesionales con mayor presencia exterior. Las compañías agrupadas en Tecniberia emplean a más de 70.000 trabajadores y una amplia mayoría desarrolla proyectos fuera de España, especialmente en Latinoamérica y Europa.
Crecen los ingresos pero no tanto la rentabilidad
Pese al récord de facturación, las empresas advierten de que el crecimiento de los ingresos no siempre se traduce en una mejora equivalente de la rentabilidad. El sector mantiene sus críticas al excesivo peso de la oferta económica en los concursos públicos, que favorece la presentación de bajas sobre los presupuestos iniciales y reduce los recursos disponibles para diseñar y supervisar adecuadamente los proyectos.
Las ingenierías reclaman que la calidad técnica tenga un peso sustancialmente mayor en las adjudicaciones y que el precio deje de ser el elemento determinante. A su juicio, una contratación basada principalmente en las bajas económicas puede perjudicar la calidad de los estudios, encarecer posteriormente la ejecución de las obras y dificultar la retención de profesionales cualificados.
El sector afronta ahora el reto de mantener este ritmo de actividad cuando concluya el impulso de los fondos europeos, asegurar una cartera estable de inversiones y responder a la creciente necesidad de especialistas. La transición energética, la modernización de las redes eléctricas, la adaptación de las infraestructuras al cambio climático y la transformación digital ofrecen nuevas oportunidades, pero exigirán planificación a largo plazo y una contratación pública que valore adecuadamente el conocimiento técnico.
