La revisión de seguridad de la presa de Forata queda desierta tres años después de vencer el plazo obligatorio

La revisión de seguridad de la presa de Forata queda desierta tres años después de vencer el plazo obligatorio
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) no ha recibido ninguna oferta para el contrato de análisis y revisión de seguridad de la presa de Forata, una infraestructura estratégica de la provincia de Valencia cuya evaluación periódica debía haberse realizado en 2022. La licitación ha quedado desierta, lo que prolonga un retraso superior a tres años en una presa que estuvo bajo fuerte presión hidráulica durante la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana y que puso a prueba su capacidad de laminación de avenidas. El episodio reabre el debate sobre la planificación preventiva y sobre la adecuación económica de los contratos técnicos en infraestructuras críticas.

La presa de Forata, ubicada en el término municipal de Yátova sobre el río Magro, es una gran presa de gravedad construida en la década de 1960, con una altura superior a los 60 metros y una capacidad de embalse cercana a los 37 hectómetros cúbicos. Su función principal es la regulación de avenidas y el abastecimiento en el sistema Júcar, y está clasificada como infraestructura cuya eventual rotura tendría consecuencias graves aguas abajo.

Durante la DANA que afectó a la provincia de Valencia, el embalse registró aportaciones extraordinarias en un corto espacio de tiempo y fue necesario intensificar los desembalses para mantener la seguridad estructural. Aunque la presa respondió sin incidentes estructurales, el episodio evidenció la importancia de contar con análisis de seguridad actualizados, especialmente en un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.

La normativa vigente obliga a realizar revisiones periódicas de seguridad en grandes presas, que incluyen la actualización de estudios hidrológicos, la verificación del comportamiento estructural, el análisis de datos de auscultación (filtraciones, desplazamientos, presiones internas) y la revisión de los planes de emergencia. En el caso de Forata, esa revisión correspondía al año 2022. Sin embargo, no se ha ejecutado y la reciente licitación para contratarla ha quedado sin adjudicar por falta de empresas interesadas.

Fuentes del sector apuntan a que la ausencia de ofertas no obedece a falta de capacidad técnica, ya que en España existen ingenierías especializadas en seguridad de presas con amplia experiencia en modelización hidrológica, análisis estructural y evaluación de estabilidad. El problema, sostienen, radica en el presupuesto de licitación, que no se correspondería con el alcance técnico exigido.

Una revisión integral de seguridad de una presa como Forata implica trabajos de campo, campañas de inspección detalladas, análisis histórico de instrumentación, modelización numérica ante escenarios de avenida extrema y, en su caso, evaluación sísmica y actualización del Plan de Emergencia de Presa. Se trata de un encargo multidisciplinar que requiere equipos especializados, responsabilidad técnica elevada y seguros de cobertura acordes al riesgo. Si el importe ofertado no cubre esos costes, las empresas optan por no concurrir.

El resultado es que una infraestructura estratégica acumula más de tres años de retraso en una obligación reglamentaria y, tras un episodio extremo como la DANA, continúa pendiente de una revisión que debería haberse realizado antes de 2023. Desde el punto de vista técnico, que una presa haya funcionado correctamente en un evento concreto no exime de analizar su comportamiento con datos actualizados ni de revisar hipótesis hidrológicas en un escenario de cambio climático.

La CHJ deberá ahora decidir si vuelve a licitar el contrato con nuevas condiciones económicas o técnicas. Mientras tanto, la revisión de seguridad sigue sin realizarse. El caso pone de manifiesto una tensión creciente en la contratación pública de servicios de ingeniería: la exigencia de trabajos altamente especializados con presupuestos que el mercado considera insuficientes.

En infraestructuras donde la seguridad es el eje central, la planificación preventiva no debería depender de ajustes presupuestarios a la baja. La presa de Forata superó la DANA sin daños estructurales, pero el hecho de que su revisión obligatoria acumule años de retraso y que el contrato haya quedado desierto introduce un elemento de incertidumbre que contrasta con la relevancia estratégica de la infraestructura.

Redacción

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