Indra lidera el desarrollo del nuevo radar español para detectar fuego indirecto
Indra ha iniciado el desarrollo del radar RALOFI para el Ejército español, un sistema de última generación que reforzará las capacidades de detección y contrabatería y que contará con una amplia participación de la industria nacional.
La compañía tecnológica Indra ha iniciado los trabajos para desarrollar el futuro radar de localización de orígenes de fuego indirecto (RALOFI) del Ejército español, dentro de un Programa Especial de Modernización (PEM). El proyecto se apoya en un núcleo industrial formado por empresas tecnológicas y pymes nacionales como GMV, Nord Motorreductores, Niasa, Teyde 2010 y AC Precisión, que participarán en el desarrollo de una tecnología considerada estratégica para las Fuerzas Armadas.
El programa contempla que el diseño, desarrollo y fabricación del radar se realicen íntegramente en España, con una participación superior al 80% de empresas nacionales. Gran parte de ellas son pymes con capacidades tecnológicas especializadas, como la compañía de electromecánica Niasa, la firma de ingeniería Teyde 2010 o AC Precisión, especializada en sistemas de climatización para centros de datos y salas industriales.
Miguel Rodríguez Mora, director de la unidad de negocio de Sistemas Terrestres de Indra, explicó que uno de los objetivos del proyecto es “reforzar la base industrial de la defensa e incorporar a estos programas a toda aquella empresa con capacidades tecnológicas que puedan ser de interés, independientemente de su experiencia previa en el sector”. Según añadió, esta estrategia busca reducir la dependencia de terceros países y aumentar la soberanía tecnológica sobre los sistemas desarrollados.
Desarrollo distribuido en toda España
El programa también ha sido concebido con una fuerte implantación territorial. En Madrid se concentrarán las labores de ingeniería e integración de sistemas, mientras que en Vigo se desarrollarán sensores avanzados y tecnologías basadas en nitruro de galio (GaN).
Por su parte, Córdoba acogerá la creación de un polo industrial especializado en radares, impulsado con la colaboración de la universidad local y destinado a dinamizar el tejido productivo de la zona. Asimismo, desde el País Vasco, Aragón y Cataluña se llevará a cabo la producción de subconjuntos mecánicos y electromecánicos.
Con este planteamiento, Indra aspira a ejercer como empresa tractora que articule la colaboración entre compañías de distintos tamaños y especialidades, mejorando la coordinación industrial y potenciando la competitividad del sector español de defensa en el mercado internacional. El proyecto también generará empleo cualificado en áreas como ingeniería, electrónica avanzada, software, fabricación de precisión e integración de sistemas, además de perfiles de Formación Profesional altamente especializados.
Un radar multifunción de última generación
El nuevo radar RALOFI será un sistema de arquitectura de barrido electrónico activo (Full AESA) de última generación, basado en semiconductores de nitruro de galio (GaN) y comunicaciones mediante radio definida por software (SDR). Esta combinación tecnológica permitirá mejorar significativamente el alcance y la precisión en la detección de fuegos indirectos —como artillería, morteros o cohetes—, así como aumentar su resistencia frente a interferencias electrónicas.
Además, el sistema contará con una elevada flexibilidad operativa gracias a su capacidad de reconfiguración digital según la misión, así como a su alta disponibilidad y facilidad de mantenimiento. Su diseño permitirá un despliegue y repliegue prácticamente inmediato sobre el terreno.
Las lecciones aprendidas en conflictos recientes, como la guerra en Ucrania, han puesto de relieve la importancia de la detección temprana y las capacidades de contrabatería en los escenarios de alta intensidad. En este contexto, el nuevo radar español permitirá operar con un alto grado de automatización, reduciendo la carga de trabajo del personal y facilitando su integración en las redes de mando y control.
Además de su función principal, el sistema también podrá emplearse en vigilancia terrestre, protección de bases avanzadas y control naval desde la costa, ampliando así su utilidad operativa para las Fuerzas Armadas españolas.
