España y China firman tres nuevos protocolos agroalimentarios centrados en los sectores porcino y pesquero
España y China han firmado tres nuevos protocolos de cooperación agroalimentaria que afectan principalmente a los sectores porcino y pesquero. Los acuerdos se han formalizado este miércoles 12 de noviembre en Pekín, en el marco de la visita de Estado de los reyes de España a la República Popular China, con la participación del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
Entre los textos suscritos destaca el protocolo de regionalización frente a la peste porcina africana (PPA), que establece el reconocimiento mutuo entre ambos países de los sistemas de zonificación y compartimentación sanitaria. Según este principio, si se detecta un brote de PPA en una zona concreta de España, las restricciones a la exportación solo afectarán a esa área y no al conjunto del país. El acuerdo, que entra en vigor desde su firma, se alinea con las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), con el objetivo de mantener la continuidad del comercio internacional en caso de incidencias localizadas.
España es uno de los principales exportadores mundiales de carne de cerdo, y China constituye su primer destino extracomunitario. En 2024, las exportaciones españolas de porcino al país asiático ascendieron a 540.000 toneladas, por un valor superior a 1.097 millones de euros, según datos del Ministerio de Agricultura.
Los otros dos protocolos suscritos se refieren a la cooperación en materia pesquera y a la sanidad animal, con el propósito de actualizar los procedimientos técnicos y los controles aplicables a los intercambios comerciales entre ambos países.
Durante la firma, el ministro Planas señaló que los acuerdos “amplían las oportunidades de exportación para el sector agroalimentario español” y “refuerzan la confianza sanitaria mutua”, en un contexto de alta dependencia del mercado chino para el porcino español.
Implicaciones sectoriales
La entrada en vigor del protocolo de regionalización supone un cambio relevante en la gestión de riesgos sanitarios vinculados al comercio internacional. Hasta ahora, la detección de un brote de PPA en cualquier punto del territorio español podía implicar la suspensión general de las exportaciones hacia China. Con el nuevo sistema, el cierre comercial se limitará a las zonas afectadas, lo que reduce el impacto económico potencial sobre el conjunto del sector.
Esta medida no elimina el riesgo de interrupciones comerciales, pero introduce un mecanismo de mitigación más acorde con la estructura territorial y productiva del porcino español, caracterizado por una fuerte concentración industrial en determinadas comunidades autónomas. En la práctica, el protocolo refuerza la posición de las empresas exportadoras que cuentan con certificaciones sanitarias avanzadas y sistemas de trazabilidad reconocidos.
En el ámbito pesquero, los acuerdos podrían facilitar el acceso de determinadas especies y productos procesados al mercado chino, aunque su alcance operativo dependerá de la aplicación técnica que se derive de los nuevos procedimientos.
A medio plazo, la cooperación institucional entre España y China en materia de sanidad animal y pesquera podría traducirse en un marco más estable para el comercio bilateral, si bien la dependencia del mercado asiático sigue siendo un elemento de vulnerabilidad estructural para las exportaciones españolas de porcino.
