Colapso parcial del puente Hongqi en China: análisis técnico de un fallo estructural

Colapso parcial del puente Hongqi en China: análisis técnico de un fallo estructural
El puente de 758 metros de longitud, parte de la ruta nacional G317 en la provincia de Sichuan (China), sufrió un colapso parcial el 11 de noviembre de 2025, apenas unos meses después de su inauguración. Las primeras investigaciones apuntan a un deslizamiento de ladera como desencadenante principal, abriendo un serio debate técnico sobre los riesgos geotécnicos en infraestructuras de montaña.

El 11 de noviembre de 2025, la estructura del puente Hongqi colapsó parcialmente en la ciudad de Maerkang, en la prefectura autónoma tibetana y qiang de Ngawa, Sichuan (China). La construcción formaba parte de la ruta nacional China National Highway 317 (G317), que conecta la meseta tibetana con el interior de China. La obra fue completada recientemente, y su fallo técnico plantea lecciones relevantes para los ingenieros que operan en entornos geológicamente complejos.

Datos de la estructura:
  • Longitud total: aproximadamente 758 m.
  • Luz principal reportada: 220 m.
  • Altura de los pilares más altos: hasta 172 m.
  • Ubicación: sobre un cañón profundo, con alturas libres sobre el fondo del valle estimadas en 600-625 m, lo que añade carga geotécnica al entorno.
Secuencia de eventos:

Según los informes, el día anterior al colapso (10 de noviembre) se observaron grietas en la ladera adyacente al puente y en la calzada de acceso, lo que llevó a las autoridades locales a cerrar el puente al tráfico por razones de seguridad. Al día siguiente, un deslizamiento de ladera desencadenó el fallo del tramo de aproximación y parte del tablero, con caída de secciones de puente hacia el cauce del río y la montaña, sin que se reportaran víctimas.

Causas técnicas preliminares:
  1. Inestabilidad de ladera/ademeamiento: informes indican que la ladera junto al puente presentaba movimientos y fisuras. El deslizamiento habría afectado los apoyos y el acceso del puente, provocando su colapso.
  2. Condiciones geotécnicas complejas: la región es montañosa, sísmica y con altos riesgos de deslizamiento, además de estar próxima a la obra de la central hidroeléctrica Shuangjiangkou Hydropower Station, lo que podría afectar las condiciones de base, sedimentación o cambios en el nivel del agua.
  3. Diseño y control estructural: aunque no se han hecho públicos informes de fallos de diseño, algunos analistas sugieren que la presión por un cronograma rápido pudo haber afectado el análisis de riesgos de terreno, supervisión de obra y controles de calidad.
  4. Carga de servicio y entorno adverso: el puente fue abierto recientemente (2025) y tiene poco historial de mantenimiento o monitoreo prolongado. Ello reduce la capacidad de detectar deterioros o condiciones adversas antes del fallo.
Implicaciones para la ingeniería de puentes en zonas de montaña:

El colapso del puente Hongqi deja una serie de implicaciones de gran calado para la ingeniería de puentes en zonas de montaña. La primera y más evidente es la necesidad de llevar a cabo estudios geotécnicos exhaustivos que evalúen la estabilidad de las laderas y los posibles movimientos de terreno antes de acometer el diseño de estructuras de gran altura y luz. Estos análisis deben ir acompañados de sistemas de monitoreo continuo que permitan detectar desplazamientos, fisuras o asentamientos diferenciales, con protocolos claros que contemplen el cierre inmediato de la infraestructura ante cualquier señal de riesgo.

Al mismo tiempo, se impone una integración más profunda de la gestión de riesgos del entorno —hidrológicos, sísmicos o por sedimentación— en el propio diseño estructural, de modo que el comportamiento del puente no se conciba de forma aislada respecto al territorio que lo sostiene. También resulta imprescindible revisar los procedimientos de control de calidad en obras de gran escala, especialmente aquellas sometidas a cronogramas acelerados que pueden comprometer la verificación rigurosa de materiales y técnicas constructivas. Por último, la experiencia demuestra la conveniencia de incorporar redundancias estructurales capaces de absorber fallos locales sin que se traduzcan en un colapso general, reforzando así la resiliencia del conjunto frente a contingencias imprevistas.

Las autoridades chinas han iniciado una investigación técnica que revisará diseño, materiales, supervisión de obra y geotecnia. Mientras tanto, la ruta se encuentra cerrada o desviada, lo que afecta la conectividad en la región montañosa. El incidente genera también un debilitamiento de la confianza en grandes infraestructuras en entornos extremos, tanto técnica como financieramente.

El colapso del puente Hongqi, apenas meses después de su puesta en servicio, es un recordatorio riguroso de que la ingeniería de puentes en entornos geológicamente activos y de difícil acceso debe priorizar la estabilidad del terreno y la gestión integral del riesgo tanto como la dimensión estructural. Para la comunidad de ingenieros que diseña, construye y mantiene infraestructuras críticas, este caso debe servir como estudio de referencia sobre los límites del diseño de “mega-puentes” en zonas de montaña y la necesidad de vigilancias post-construcción robustas.

Redacción

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