El Gobierno adjudica la ingeniería para el desmantelamiento de Almaraz

El Gobierno adjudica la ingeniería para el desmantelamiento de Almaraz
La empresa pública Enresa, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y responsable de la gestión de residuos radiactivos en España, ha adjudicado el contrato de ingeniería para el desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) a la UTE formada por Westinghouse Electric Company y Empresarios Agrupados Internacional. El contrato, con un importe de adjudicación cercano a 22,7 millones de euros y una duración prevista de 60 meses, constituye el primer paso técnico para planificar el cierre y posterior desmantelamiento de la instalación, previsto dentro del calendario oficial de clausura del parque nuclear español.

El Gobierno ha dado un nuevo paso en la planificación del cierre del parque nuclear español con la adjudicación del contrato para el desarrollo de la ingeniería del desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz, ubicada en la provincia de Cáceres. El proyecto ha sido adjudicado a una unión temporal de empresas (UTE) integrada por Westinghouse, uno de los principales proveedores mundiales de tecnología nuclear, y la ingeniería española Empresarios Agrupados Internacional, especializada en proyectos energéticos e industriales.

El contrato contempla la elaboración de todos los estudios y trabajos de ingeniería necesarios para el desmantelamiento de la instalación, incluyendo el diseño técnico de las operaciones, la definición de especificaciones y proyectos de obra, así como la preparación de la documentación técnica requerida para solicitar la autorización administrativa del desmantelamiento ante el Consejo de Seguridad Nuclear y las autoridades regulatorias.

El importe final de adjudicación asciende a 22,73 millones de euros, ligeramente por debajo del presupuesto base de licitación, fijado en 23,7 millones, y el contrato tendrá una duración de 60 meses, sin posibilidad de prórroga. La licitación se inició en 2025 y ha sido tramitada por Enresa, organismo encargado de gestionar tanto los residuos radiactivos como el desmantelamiento de las centrales nucleares españolas.

La central nuclear de Almaraz, compuesta por dos reactores de agua a presión (PWR) con una potencia conjunta cercana a 2.000 MW, es la primera instalación del parque nuclear español que entraría en el calendario de clausura pactado entre el Gobierno y las compañías eléctricas. Según el protocolo firmado en 2019 entre el Ejecutivo, las empresas propietarias y Enresa, el cierre escalonado de las centrales nucleares españolas se desarrollará entre 2027 y 2035, comenzando con Almaraz I en 2027 y Almaraz II en 2028.

Solicitud de prórroga de las energéticas

Este calendario, sin embargo, se encuentra actualmente en debate. Las empresas eléctricas han presentado una solicitud administrativa formal para prolongar la actividad de la central nuclear de Almaraz ante el Ministerio para la Transición Ecológica. Las compañías propietarias de la instalación (Iberdrola, Endesa y Naturgy, a través de la sociedad explotadora CNAT) han solicitado modificar la autorización de explotación vigente para extender el funcionamiento de la central más allá del calendario de cierre, que prevé la parada de los reactores de Almaraz en 2027 y 2028.

Esta solicitud abre un procedimiento administrativo reglado en el que el Ministerio debe recabar un informe técnico preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre las condiciones de seguridad de la planta y su eventual prolongación operativa. No se trata, por tanto, de un recurso jurídico contra una decisión previa del Gobierno, sino de una petición para revisar la autorización de explotación. La decisión final corresponde al Ejecutivo, que puede aceptar o rechazar la prórroga tras evaluar el informe del regulador nuclear y los distintos factores energéticos, económicos y regulatorios asociados al futuro del parque nuclear español.

Diversos estudios citados por el sector energético estiman que la prolongación de la vida de las centrales nucleares podría reducir el precio mayorista de la electricidad en torno a 15 euros por MWh respecto al escenario de cierre y evitar la emisión de hasta 14 millones de toneladas de CO₂ anuales hacia 2035, al sustituir generación fósil en el sistema eléctrico.

Actualmente, los siete reactores nucleares en operación en España generan aproximadamente el 20% de la electricidad del país, constituyendo una de las principales fuentes de generación libre de emisiones de carbono del sistema eléctrico.

En este contexto, la adjudicación de la ingeniería para el desmantelamiento de Almaraz marca el inicio de la fase técnica preparatoria para el cierre de la instalación, aunque el futuro definitivo de la central sigue condicionado por el debate político y energético sobre el papel de la energía nuclear en la transición energética española.

Redacción

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