El Fondo Europeo de Defensa (EDF): Catalizador para la Industria y la Soberanía Tecnológica (I)

El Fondo Europeo de Defensa (EDF): Catalizador para la Industria y la Soberanía Tecnológica (I)

Hace más de 30 años la Unión Europea puso en marcha una serie de programas sucesivos concibiéndose como iniciativas de financiación destinadas a impulsar la investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico. Se conocieron, sucesivamente, como Programas Marco (FP), Horizonte 2020 (H2020), o Horizonte Europa (HE). Todos ellos financiaban proyectos científicos y tecnológicos de carácter civil, que se desarrollaban entre varios países europeos, en los cuales entraba casi cualquier tipo de disciplina (salud, energía, transporte, agricultura…y muchas más).

Prácticamente todas, menos una: La Defensa. Las razones que confluían para excluir Defensa eran combinación de Política, legalidad (soberanía), estratégicas (Tratados)…..etc.

A partir de 2010, Europa empezó a plantearse por qué no se podía incorporar la industria de Defensa a estas iniciativas. Al fin y al cabo, la Defensa es cosas de todos, y las iniciativas y avances tecnológicos (muchos de carácter dual) siempre han sido significativos.

En el actual marco geopolítico, caracterizado por una creciente inestabilidad y la rápida evolución de las amenazas globales, la importancia de la autonomía estratégica se ha convertido en una prioridad incuestionable para la UE. La situación de los últimos años, ha traído a primera línea la importancia de la Defensa y Seguridad para la sociedad en que vivimos; las iniciativas colaborativas se han asentado multiplicándose las inversiones en Defensa.

El sector de la seguridad y la defensa se erige no solo como garante de la estabilidad democrática, sino también como un motor industrial de primer orden. Con estas premisas, nace el EDF, con la intención de transformar la fragmentada base industrial europea en un ecosistema coherente, innovador y altamente competitivo que, además, proporcionase al conjunto de la UE una mayor autonomía y una menor dependencia de sistemas adquiridos en países ajenos a la UE.

¿Qué es el EDF?

El EDF es el programa más importante de Comisión Europea, destinado a promover la cooperación y la innovación entre los Estados miembros en el ámbito militar y tecnológico. Esta iniciativa no es la única existente; están apareciendo más, y muy potentes. Podríamos hablar del Instrumento SAFE, el EDIP, EUDIS, pero probablemente el EDF sí es el más significativo en lo que a subvenciones y apoyos al entorno empresarial se refiere.

El objetivo formal del EDF, tal y como lo expresa Reglamento (EU) 2021/697 es: “Fomentar la competitividad, la eficiencia y la capacidad de innovación de la base industrial y tecnológica de defensa europea”. Es un programa de financiación creado para impulsar la investigación y el desarrollo de capacidades militares dentro de Europa que, desde sus orígenes, también incorpora medidas concretas de apoyo a las PYMES.

Dotado con un presupuesto para subvenciones de alrededor de 1000m€ anuales, el Programa de Trabajo (WP) se publica en periodos de 7 años, actualizándose en convocatorias anuales. La correspondiente al año 2026 se cerrará el 29 de septiembre (aún estamos a tiempo de participar). El WP del próximo septenio verá la luz en 2027, y cubrirá el periodo 2028-2035; en él se prevé un importante aumento de presupuesto.

El EDF está diseñado para cofinanciar proyectos colaborativos en los que, aunque hay muchas más particularidades, la primera condición es participar en consorcios formados por, al menos, tres entidades pertenecientes a tres países distintos de la UE.

Se extiende a lo largo de todo el ciclo de ciclo de vida de las capacidades de defensa, y está organizado en dos ejes o ventanas de actividades:

  1. Investigación: Financiación de hasta el 100% para proyectos de investigación de tecnológica disruptiva.
  2. Desarrollo: Cofinanciación (aproximadamente hasta el 80%) para el desarrollo de productos y tecnologías (diseño, prototipos, ….etc) antes de su entrada en fase de producción o comercialización final.

Como conclusión inicial, cabría resaltar el esfuerzo europeo en potenciar la Base Tecnológica e Industrial de la Defensa (EDTIB), la voluntad de crear una base industrial menos fragmentada, más competitiva y más innovadora, así como disminuir la dependencia de países ajenos a la UE.

Como se ha comentado anteriormente, la convocatoria de 2026 está abierta y aún se dispone de margen para presentar proyectos innovadores.

Gonzalo Sánchez Urbón

Gonzalo Sánchez Urbón

Ha dedicado 42 años de Servicio en el Ejército de Tierra ocupando puestos operativos, logísticos, de enseñanza y de planeamiento táctico y estratégico en el ámbito nacional e internacional. Ha participado en varias misiones internacionales de paz. Destinos más significativos en Brigada Paracaidista (13 años), Escuela de Estado Mayor, Guardia Real, Agrupación de Apoyo Logístico de Sevilla y Director de la Academia de Logística del Ejército en Calatayud. Además de los estudios y cursos propios de la profesión ha realizado diversos cursos de Logística nacional e internacional, así como 3 másteres en Centros y Universidades españolas; es Director de Seguridad, y Mediador. Es autor de diversas publicaciones y artículos relacionados con Defensa. En la actualidad es responsable de la División Internacional en la empresa GAHN. Además, es Presidente y fundador de la Asociación Círculo Ave Fénix, miembro de la Cátedra de Tecnología y Seguridad de la UDIMA y forma parte del think tank Know Square, donde es miembro del Jurado que otorga el premio anual al mejor libro de empresa. Habla inglés y francés

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