Bermeo prueba el primer motor de gran escala alimentado al 100% con hidrógeno conectado a la red española

Bermeo prueba el primer motor de gran escala alimentado al 100% con hidrógeno conectado a la red española

Wärtsilä ha iniciado en su laboratorio de Bermeo la validación del motor Wärtsilä 31H2, una máquina de combustión interna capaz de operar exclusivamente con hidrógeno puro y suministrar electricidad a la red nacional. La demostración sitúa a España como banco de pruebas de una tecnología pensada para aportar generación flexible y utilizable en sistemas eléctricos con alta penetración renovable.

El laboratorio de Wärtsilä en Bermeo, en Bizkaia, se ha convertido en el escenario de una demostración tecnológica con alcance internacional. La compañía finlandesa ha puesto en funcionamiento un motor de gran escala alimentado al 100% con hidrógeno que ya suministra electricidad a la red eléctrica española, en lo que la empresa presenta como la primera prueba mundial de un motor de hidrógeno puro de estas características conectado a una red nacional.

El equipo probado es el Wärtsilä 31H2, una evolución de la plataforma Wärtsilä 31, una familia de motores de cuatro tiempos y combustibles múltiples utilizada tanto en aplicaciones energéticas como marinas. La compañía sostiene que el ensayo va más allá del concepto habitual de equipos “hydrogen-ready”, preparados para admitir mezclas o futuras conversiones, porque en este caso el motor funciona directamente con hidrógeno puro en condiciones reales de red.

El interés de la prueba no está solo en la sustitución del combustible, sino en la función que este tipo de máquina puede desempeñar en un sistema cada vez más dependiente de la generación eólica y fotovoltaica. A diferencia de una instalación renovable no gestionable, un motor de combustión conectado a red puede arrancar, modular carga y entregar potencia cuando baja la producción renovable o se producen puntas de demanda. Wärtsilä plantea esta tecnología como generación flexible y despachable para respaldar redes eléctricas con altas cuotas de renovables.

Almacenar excedentes renovables

La prueba de Bermeo también apunta a uno de los grandes problemas de la transición energética: cómo almacenar excedentes renovables durante periodos largos y devolverlos al sistema cuando sea necesario. El hidrógeno verde puede producirse mediante electrólisis con electricidad renovable, almacenarse y utilizarse después como combustible para generar electricidad. Esta cadena no compite directamente con las baterías en aplicaciones de corta duración, sino que aspira a cubrir necesidades de almacenamiento estacional o de respaldo prolongado, donde la acumulación electroquímica pierde competitividad técnica y económica.

El motor no debe confundirse con una pila de combustible. En este caso se trata de combustión interna de hidrógeno. Eso implica que, aunque el uso del hidrógeno no genera emisiones directas de CO₂ asociadas al carbono del combustible, la combustión a alta temperatura puede producir óxidos de nitrógeno, por lo que el control de la mezcla, la temperatura de combustión y los sistemas de tratamiento de gases siguen siendo aspectos críticos de diseño y operación. El Departamento de Energía de Estados Unidos advierte de que la combustión de hidrógeno puro puede generar NOx, aunque esos niveles pueden mitigarse mediante estrategias de combustión con exceso de aire y control térmico.

Wärtsilä vincula esta tecnología no solo al respaldo de la red eléctrica, sino también a sectores de alto consumo y elevada exigencia de disponibilidad, como centros de datos de inteligencia artificial, instalaciones industriales, fábricas y emplazamientos aislados. Para estos usuarios, la posibilidad de disponer de generación gestionable sin recurrir a combustibles fósiles puede convertirse en una pieza complementaria a la electrificación directa, siempre que exista hidrógeno bajo en carbono disponible a precios competitivos y con infraestructura suficiente de producción, almacenamiento y suministro.

Ensayo en fase de validación comercial

El ensayo se encuentra todavía en fase de validación comercial, por lo que su relevancia inmediata es más tecnológica que industrial. El motor de Bermeo es un banco de pruebas para verificar su comportamiento en condiciones reales. La demostración llega en un momento especialmente sensible para el sistema eléctrico español, tras el debate abierto por la necesidad de reforzar redes, almacenamiento y tecnologías de respaldo ante el crecimiento de las renovables. La aportación del motor de Bermeo no resuelve por sí sola esos retos, pero sí muestra una vía técnica adicional: transformar hidrógeno en electricidad mediante grupos generadores flexibles, capaces de actuar cuando el sistema necesite potencia firme. Su despliegue dependerá ahora de factores que van más allá del motor, como la disponibilidad de hidrógeno renovable, la regulación de los servicios de capacidad, la logística del combustible y la integración de estas máquinas en la operación del sistema eléctrico.

Redacción

Redacción

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *