Los nuevos trenes CAF de la serie 10.000 comienzan este verano sus pruebas en Metro de Madrid
La primera de las 48 unidades automáticas destinadas a la Línea 6 ya se encuentra en el depósito de Cuatro Vientos y circulará de noche por las líneas 10, 11 y 12 para validar su integración con la red. La nueva flota, formada por trenes de seis coches, más de 109 metros de longitud y capacidad para 1.385 viajeros, supone una inversión de 531,2 millones de euros.
Metro de Madrid iniciará este verano las pruebas de circulación de los nuevos trenes CAF de la serie 10.000, la flota con la que la Comunidad de Madrid pretende completar la automatización de la Línea 6. La primera unidad ya ha llegado al depósito de Cuatro Vientos después de superar las fases iniciales de fabricación, validación industrial y ensayos dinámicos en el centro de pruebas que CAF posee en Corella, Navarra.
El convoy comenzará ahora un programa de comprobaciones en condiciones reales de explotación. Las circulaciones se efectuarán inicialmente durante la noche por las líneas 10, 11 y 12, de manera que los ensayos no interfieran en el servicio comercial. Aunque estos trenes han sido diseñados para funcionar sin conductor, las primeras pruebas estarán operadas por un maquinista mediante los pupitres auxiliares instalados en ambos extremos de la composición.
El objetivo será verificar el comportamiento dinámico del tren, el funcionamiento de los sistemas de frenado y tracción, la seguridad, la fiabilidad, el confort y la compatibilidad con la infraestructura de Metro. También deberá comprobarse su integración con los nuevos equipos de señalización, comunicaciones y control que permitirán transformar la Línea 6 en la primera gran línea totalmente automática de la red madrileña. Una vez concluyan las obras y adaptaciones tecnológicas pendientes, las pruebas se trasladarán a la propia Circular y pasarán a realizarse en modo automático.
48 trenes sin conductor
La serie 10.000 estará formada por 48 trenes de gálibo ancho y alimentación monotensión a 1.500 voltios en corriente continua. Cada unidad contará con seis coches, cuatro motores intermedios y dos remolques situados en los extremos, y tendrá una longitud superior a los 109 metros. Los coches estarán unidos mediante pasillos de intercomunicación, por lo que los viajeros podrán desplazarse de un extremo a otro del convoy sin puertas interiores ni separaciones entre vehículos.
Una de las principales novedades será la desaparición de la cabina convencional. Los trenes han sido concebidos para operar con el máximo grado de automatización, conocido técnicamente como GoA4, en el que tanto la marcha como la parada, la apertura y cierre de puertas y la gestión ordinaria de la circulación se realizan sin intervención de un conductor a bordo. La ausencia de las cabinas permitirá aprovechar sus extremos como espacio para viajeros y ofrecer una visión panorámica de la vía.
Cada composición podrá transportar hasta 1.385 personas, de las que 165 dispondrán de asiento. La capacidad será aproximadamente un 17% superior a la de los trenes que actualmente prestan servicio en la Línea 6, tanto por la eliminación de las cabinas como por la disposición continua del interior y el mayor aprovechamiento de la superficie útil.
Velocidad máxima de 110 km/h
La velocidad máxima alcanzará los 110 kilómetros por hora, un 33% más que la de los modelos actuales, aunque la velocidad comercial dependerá de las distancias entre estaciones, las curvas, las limitaciones de la infraestructura y las condiciones de explotación. Metro prevé que la combinación de los nuevos trenes, la señalización automática y las puertas de andén permita elevar la frecuencia hasta 30 circulaciones por hora, con intervalos mínimos de aproximadamente dos minutos.
La mejora de las frecuencias será especialmente relevante en una línea que transporta cerca de 430.000 viajeros diarios. La Comunidad de Madrid calcula que la automatización podrá aumentar hasta un 70% la capacidad global de transporte de la Circular, al permitir que los trenes circulen con intervalos más regulares y menores márgenes de separación.
Los nuevos convoyes también incorporarán mejoras de eficiencia energética. Según los datos facilitados por el Gobierno regional, reducirán el consumo eléctrico alrededor de un 20% respecto a las unidades actuales. La renovación de la flota se combina con la transformación de la alimentación eléctrica de la Línea 6 a 1.500 voltios, lo que permite transportar la misma potencia con menor intensidad de corriente y reducir las pérdidas eléctricas en la instalación.
En materia de equipamiento, los trenes dispondrán de climatización, videovigilancia, sistemas automáticos de extinción de incendios, puntos de carga para dispositivos móviles e información acústica y visual para los pasajeros. También incluirán espacios reservados para personas con movilidad reducida, bicicletas y cochecitos infantiles, además de bucles de inducción para facilitar la recepción de avisos a los usuarios de audífonos.
Inversión de 531 millones
La adquisición de las 48 unidades representa una inversión global de 531,2 millones de euros. El contrato inicial contemplaba 40 trenes, cuya compra fue valorada por la Comunidad de Madrid en 450 millones. En agosto de 2025, Metro ejerció la opción prevista en la licitación para incorporar otras ocho unidades por algo más de 81 millones, elevando así el pedido hasta los 48 convoyes actuales.
La cifra equivale, como referencia aritmética, a una inversión media cercana a los 11,1 millones de euros por tren completo de seis coches. No se trata, sin embargo, de un simple precio unitario de fabricación, ya que el contrato abarca también el diseño y la ingeniería de las unidades, su puesta en servicio y un programa para optimizar el ciclo de vida de la flota, con sistemas de seguimiento destinados a anticipar averías y reducir los costes de mantenimiento.
La producción se desarrolla principalmente en las fábricas de CAF de Beasain e Irún. Además del primer convoy que ya se encuentra en Madrid, otras dos unidades están completamente terminadas y dos más se hallan en una fase avanzada de fabricación. Cada tren debe trasladarse por carretera dividido en sus seis coches, mediante expediciones que pueden requerir hasta seis camiones tráiler.
La llegada de los trenes obliga a transformar también las estaciones y el conjunto de la infraestructura. Metro está instalando puertas automáticas en los andenes de las 28 estaciones de la Línea 6, que deberán abrirse de forma sincronizada con las puertas de los convoyes. Paralelamente, se están adecuando los pavimentos, corrigiendo los desniveles entre tren y andén e instalando superficies podotáctiles y nuevos cerramientos de acero y vidrio. Esta actuación específica sobre los andenes cuenta con otros ocho millones de euros de inversión.
Si las pruebas y la integración tecnológica se desarrollan conforme al calendario previsto, las primeras unidades de la serie 10.000 comenzarán a prestar servicio comercial en la Línea 6 a lo largo de 2027. Su puesta en marcha supondrá la mayor renovación de la flota de Metro de Madrid desde 2008 y abrirá una nueva etapa en la explotación del suburbano, basada en trenes de mayor capacidad, frecuencias más altas y conducción completamente automática.
