La CIAF alerta a la Guardia Civil de una posible manipulación de informes sobre soldaduras del AVE Madrid-Sevilla remitidos por Adif
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha comunicado a la Guardia Civil la detección de “incongruencias” y cambios en la documentación técnica sobre las soldaduras del tramo de alta velocidad en Adamuz, en la línea Madrid-Sevilla, aportada a la investigación tras el siniestro del 18 de enero, lo que abre un frente delicado sobre la trazabilidad documental, la validez de firmas y el control de versiones en informes clave para determinar si la rotura de carril estuvo vinculada a un defecto de soldadura.
La advertencia se canalizó, según la documentación incorporada al procedimiento, a través de una carta remitida por la CIAF el 10 de febrero a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en Córdoba, en la que el organismo técnico trasladaba dudas tras analizar los documentos elaborados por la ingeniería Ayesa, contratada por Adif para inspeccionar trabajos de renovación de vía, entre ellos la ejecución y control de soldaduras en el Puesto de Banalización de Adamuz.
La Guardia Civil pidió entonces a la CIAF que concretara las “incongruencias” y recibió un informe más detallado el 20 de febrero, que acabó siendo puesto en conocimiento del juzgado de Montoro el 24 de febrero, con el foco situado en la soldadura investigada en el punto kilométrico 318+681 y en la existencia de versiones divergentes, contradicciones con documentos previos y firmas escaneadas cuya autenticidad, según los agentes, no ofrece garantías suficientes.
Soldadura bajo sospecha
La soldadura bajo sospecha está identificada como una aluminotérmica, ejecutada la noche del 24 de mayo de 2025 por personal de la empresa Maquisaba con habilitación específica, y su cadena de supervisión aparece repartida entre varios intervinientes, con una primera revisión atribuida a Redalsa por encargo de la UTE de obra del desvío y una posterior validación documental por parte de Ayesa para Adif.
La CIAF ha señalado ante la Guardia Civil cambios detectados en un documento denominado “Informe final de soldaduras aluminotérmicas del PB de Adamuz”, fechado originalmente el 25 de junio de 2025 y modificado el 28 de junio en un volumen amplio de páginas, y con una segunda versión que figura ya con fecha posterior al siniestro, del 1 de febrero de 2026, circunstancia que para los investigadores introduce un problema de control de versiones en plena investigación técnica y judicial.
El episodio se suma a otra controversia relevante para cualquier investigación forense de infraestructura ferroviaria, la gestión y custodia del material físico del escenario, después de que la Guardia Civil haya reflejado en atestados y oficios que Adif retiró fragmentos de vía con soldaduras de la zona y los trasladó a la base de mantenimiento de Hornachuelos sin autorización judicial previa, una actuación que el ministro Óscar Puente ha calificado de “error” por no comunicarse de inmediato a la autoridad judicial, aunque defendiendo que no hubo mala fe y que las piezas no eran del punto exacto del descarrilamiento. La jueza, según consta en la información trasladada, ordenó a Adif abstenerse de nuevas extracciones, traslados o ensayos sin permiso, y requirió la restitución o puesta a disposición con advertencia expresa de posibles responsabilidades si se incumplían las medidas cautelares.
El núcleo del asunto es doble y afecta directamente a la robustez probatoria: por un lado, la integridad de la evidencia documental asociada al control de calidad de uniones de carril en alta velocidad, donde una soldadura aluminotérmica defectuosa puede presentar discontinuidades internas o anomalías metalúrgicas que, según el método y la periodicidad de inspección, pueden requerir ensayos específicos y una trazabilidad impecable de resultados, firmas, lotes y referencias de intervención.
Por otro, la integridad de la evidencia material, porque la extracción, custodia, precintado y eventual ensayo de “cupones” de raíl debe seguir protocolos que eviten dudas sobre contaminación, sustitución o alteración, especialmente cuando se investigan fracturas y se pretende reconstruir el punto de inicio, el modo de fallo y la secuencia de rotura.
En ese contexto, la comunicación de la CIAF a la Guardia Civil sobre posibles manipulaciones o inconsistencias en informes críticos no solo afecta a la atribución de responsabilidades, sino que introduce un debate de ingeniería de sistemas sobre gobernanza documental, auditoría de calidad y cadena de custodia en infraestructuras críticas, precisamente en una línea de alta velocidad emblemática como el corredor Madrid-Sevilla.
