Escocia acelera su red submarina de alta tensión para integrar la nueva eólica marina del Mar del Norte
Escocia ha dado un nuevo paso en la construcción de la infraestructura eléctrica que necesitará para convertir el potencial eólico del Mar del Norte en energía útil para la red. SSEN Transmission ha firmado un acuerdo marco con el consorcio formado por Sumitomo Electric y Van Oord para avanzar en el diseño, la ingeniería, el suministro y la instalación de futuros sistemas submarinos de corriente continua de alta tensión, con el enlace Shetland 2 como primer gran proyecto de referencia.
La operación tiene una lectura que va más allá de un contrato industrial. En plena carrera europea por desplegar nueva eólica marina, el cuello de botella ya no está solo en los aerogeneradores, sino en la capacidad de transportar la electricidad desde zonas remotas de generación hasta los grandes centros de consumo. El caso de Shetland es especialmente representativo: las islas se sitúan en una de las áreas con mayor recurso eólico del Reino Unido, pero esa energía necesita grandes autopistas eléctricas submarinas para integrarse de forma estable en el sistema británico.
El proyecto Shetland 2 consiste en un segundo enlace HVDC entre las islas Shetland y la Escocia continental. La conexión proyectada empleará cables de 525 kV, una tecnología pensada para transportar grandes bloques de potencia a larga distancia con menores pérdidas que las soluciones convencionales en corriente alterna cuando se trata de trazados submarinos extensos. La corriente continua de alta tensión se ha convertido así en una pieza esencial de las nuevas redes eléctricas asociadas a la transición energética: permite conectar parques eólicos alejados de la costa, evacuar generación renovable desde territorios periféricos y reforzar la estabilidad de sistemas cada vez más dependientes de fuentes variables.
El acuerdo marco establece una colaboración de largo plazo entre SSEN Transmission y el consorcio Sumitomo-Van Oord. En una primera fase, las compañías avanzarán en los trabajos iniciales de diseño e ingeniería del enlace Shetland 2. El contrato específico para la fabricación de los cables de 525 kV está previsto para 2026, condicionado a las autorizaciones regulatorias necesarias, mientras que la producción industrial debería comenzar en el segundo trimestre de 2027 en la nueva fábrica de cables submarinos que Sumitomo Electric está desarrollando en el puerto de Nigg, en las Highlands escocesas.
Fábrica de cables de alta tensión
Ese elemento industrial es uno de los aspectos más relevantes del proyecto. Sumitomo ha comprometido una inversión superior a 350 millones de libras en la planta de Nigg, una instalación que aspira a convertirse en un centro estratégico de fabricación de cables submarinos para el Reino Unido y Europa. Según las compañías, la fábrica generará más de 650 empleos directos e indirectos cuando esté operativa, además de otros puestos asociados a la ejecución, instalación y actividades relacionadas con el enlace Shetland 2. Para Escocia, la operación supone reforzar una cadena de suministro local en un sector crítico: el de los cables de alta tensión, uno de los componentes más tensionados de la transición energética global.
La elección de Nigg no es casual. Las Highlands escocesas se están posicionando como una plataforma industrial para la eólica marina y las redes eléctricas asociadas, en un momento en el que Europa trata de reducir su dependencia de cadenas de suministro exteriores para tecnologías estratégicas. En este contexto, fabricar en Escocia cables de 525 kV para proyectos submarinos no solo reduce riesgos logísticos, sino que también permite capturar parte del valor añadido de la transición energética en el propio territorio donde se desarrollan los recursos renovables.
Shetland 2 responde a una necesidad clara de planificación de red. El operador británico identificó la conveniencia de una segunda conexión HVDC entre Shetland y la red continental dentro de los planes estratégicos para reforzar el sistema más allá de 2030. La nueva infraestructura permitirá conectar proyectos eólicos marinos asociados al programa ScotWind en las proximidades del archipiélago, facilitará la evacuación de energía renovable hacia la red de Gran Bretaña y contribuirá a asegurar el suministro eléctrico futuro de las propias islas.
Tendido de cables submarinos
El papel de Van Oord será clave en la fase marítima. La instalación de cables submarinos HVDC exige capacidades muy especializadas: estudios de ruta, preparación del lecho marino, tendido con buques cableros, protección frente a anclas o artes de pesca, cruces con otras infraestructuras y coordinación con condiciones meteorológicas severas. En zonas como el norte de Escocia, estos trabajos se desarrollan además en un entorno exigente, con climatología adversa, oleaje, corrientes y restricciones ambientales que condicionan tanto el diseño como la ejecución.
La noticia confirma una tendencia de fondo en la ingeniería energética europea. La transición renovable no depende solo de instalar más generación, sino de multiplicar y modernizar las redes capaces de absorberla. Sin nuevas conexiones submarinas, estaciones convertidoras, sistemas de control, cables de muy alta tensión y capacidad industrial para fabricarlos, buena parte de la electricidad renovable prevista quedaría limitada por congestiones de red o por retrasos en la conexión.
Escocia quiere convertirse en una potencia renovable, pero para ello necesita transformar su geografía energética en una red física robusta. Shetland 2 ilustra ese cambio: de los parques eólicos como símbolo visible de la transición a las infraestructuras eléctricas submarinas como condición silenciosa para que esa transición funcione. El acuerdo entre SSEN Transmission, Sumitomo Electric y Van Oord no es, por tanto, un simple contrato de suministro. Es una pieza más en la construcción de una nueva arquitectura eléctrica para el Mar del Norte.
