El Puerto de Valencia recibe la primera plataforma solar marina de España para probar fotovoltaica flotante en mar abierto
El Puerto de Valencia ha recibido la primera plataforma solar marina de España, una instalación pionera de fotovoltaica flotante en mar abierto que iniciará ahora su fase de pruebas en aguas portuarias. La estructura, desarrollada por la startup española BlueNewables con el apoyo de Naturgy y la Autoridad Portuaria de Valencia, se ubicará en el exterior del contradique sur del puerto, donde servirá como banco de ensayos para analizar el comportamiento de esta tecnología en un entorno marítimo real.
La plataforma ha sido construida en el astillero San Enrique de Vigo y ha sido bautizada como Paiporta, en homenaje al municipio valenciano especialmente afectado por la DANA de 2024. Su llegada a Valencia supone el primer paso de un proyecto que prevé la instalación de dos unidades de 500 kW de potencia cada una, hasta completar una capacidad total de 1 MW. La segunda plataforma está prevista para finales del verano, con lo que el puerto dispondrá de una instalación de escala precomercial destinada a evaluar el potencial de la energía solar flotante en condiciones de mar abierto.
El proyecto se integra en el programa RENMARINAS Valenciaport, coordinado por la Autoridad Portuaria de Valencia y financiado con fondos europeos Next Generation a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. Su objetivo es avanzar en el análisis y desarrollo de soluciones renovables marinas capaces de contribuir a la transición energética de los puertos y de otros espacios costeros con limitaciones de suelo disponible.
El interés principal de la iniciativa reside en que no se trata simplemente de trasladar paneles solares al agua, sino de comprobar la viabilidad de una arquitectura específicamente diseñada para operar en entornos oceánicos. La tecnología de BlueNewables se basa en una configuración tipo catamarán, pensada para mejorar la estabilidad de la estructura, alejar los módulos del impacto directo del oleaje y facilitar las tareas de operación y mantenimiento. La plataforma incorpora además paneles bifaciales, capaces de producir electricidad tanto con la radiación solar directa como con la luz reflejada por la superficie marina.
Fase de pruebas y seguimiento
La fase de pruebas permitirá recopilar información técnica, operativa y económica sobre el rendimiento de la instalación, su resistencia frente a oleaje, viento y ambiente salino, los costes reales de mantenimiento, las incidencias que puedan aparecer durante la explotación y las condiciones necesarias para escalar la solución a proyectos de mayor tamaño. Naturgy y BlueNewables colaborarán durante dos años en el intercambio de datos y en la monitorización de la plataforma, tanto durante el periodo inicial de pruebas como en la fase posterior de seguimiento.
La Autoridad Portuaria de Valencia también prevé crear una plataforma de ensayos para la conexión, prueba y vertido a la red eléctrica portuaria de distintos demostradores de generación renovable marina. Esta infraestructura no solo servirá para la fotovoltaica flotante instalada en Valencia, sino también para futuras tecnologías asociadas a la generación en el mar. En paralelo, el proyecto RENMARINAS incluye la conexión de una instalación de energía undimotriz en el puerto de Sagunto, impulsada por EnerMarPort, lo que refuerza el papel del sistema portuario valenciano como laboratorio de renovables marinas.
La integración eléctrica es uno de los elementos críticos del proyecto. Valenciaport ya había licitado el diseño, suministro e instalación de los sistemas de evacuación de energía desde la planta fotovoltaica flotante a la red de media tensión del Puerto de Valencia y desde la futura planta undimotriz a la red del Puerto de Sagunto. Esta parte del proyecto resulta esencial para que los ensayos no se limiten a la generación aislada, sino que permitan comprobar la conexión real de estas tecnologías con la infraestructura eléctrica portuaria.
Puerto autosuficiente
La iniciativa encaja en la estrategia de Valenciaport para avanzar hacia un modelo de puerto más autosuficiente y con menor huella de carbono. Los puertos concentran una elevada demanda energética asociada a grúas, terminales, almacenes, refrigeración, servicios auxiliares, movilidad interna y, cada vez más, suministro eléctrico a buques atracados. La generación renovable local puede convertirse en una pieza complementaria para reducir emisiones, aliviar consumos de red y ensayar modelos de electrificación ligados a la actividad portuaria.
La fotovoltaica marina se encuentra todavía en una fase temprana de desarrollo, especialmente en mar abierto, donde las exigencias estructurales, ambientales y de mantenimiento son mucho más severas que en embalses, lagos o balsas interiores. Por eso, el proyecto del Puerto de Valencia tiene un valor tecnológico superior al de una planta fotovoltaica convencional: debe demostrar si este tipo de plataformas puede producir de forma fiable en un entorno sometido a oleaje, corrosión, humedad salina, esfuerzos dinámicos y operaciones marítimas continuas.
Si los resultados son positivos, la tecnología podría abrir nuevas posibilidades para puertos, islas, instalaciones costeras y futuros proyectos híbridos con eólica marina. También permitiría aprovechar superficies marítimas próximas a grandes centros de consumo energético sin ocupar suelo industrial o agrícola. La clave, sin embargo, estará en demostrar que el rendimiento, la durabilidad, la conexión eléctrica y los costes de mantenimiento permiten convertir una solución experimental en una alternativa competitiva.
