El noroeste de España reúne todos los criterios estratégicos para una planta de producción del Grupo chino SAIC
El análisis realizado por IBC & Partners ante la posible implantación de una planta de producción del grupo chino SAIC, bajo la marca MG, en el noroeste de España, parte de un contexto estratégico que está redefiniendo el mapa industrial de la automoción en Europa.
SAIC Motor, uno de los mayores fabricantes del mundo, se encuentra en un momento clave de expansión en el mercado europeo, impulsado por la necesidad de evitar aranceles a los vehículos importados desde China, reducir costes logísticos y tiempos de entrega, mejorar la percepción de marca mediante producción local y aumentar su capacidad industrial para modelos eléctricos y PHEV.
En este escenario, el noroeste de España —Galicia, Asturias y Cantabria— emergen como una de las localizaciones más competitivas del continente, tanto por su ecosistema industrial como por su posición estratégica frente a otros territorios europeos.

La región cuenta con ventajas diferenciales que deben ser consideradas en la decisión final. En primer lugar, destaca un ecosistema industrial consolidado:
Galicia alberga uno de los mayores polos automotrices de Europa, con la planta de Stellantis Vigo y más de 120 proveedores Tier 1 y Tier 2, mientras que Asturias y Cantabria aportan una sólida tradición metalmecánica, industria auxiliar y disponibilidad de suelo industrial.
A ello se suma una infraestructura logística de primer nivel, con los puertos de Vigo, A Coruña, Gijón y Santander como nodos estratégicos para la importación y exportación, conexiones ferroviarias directas con la Meseta y Francia, y acceso inmediato al Atlántico, un factor clave para la logística global de SAIC.
El territorio ofrece además una mano de obra cualificada, con amplia disponibilidad de técnicos industriales, especialistas en automoción, centros de FP avanzados y universidades con titulaciones en ingeniería industrial, mecánica y eléctrica. Este capital humano es uno de los activos más valorados por los fabricantes internacionales.
A ello se añade un entorno de costes altamente competitivo frente a Europa occidental, disponibilidad de suelo industrial a gran escala y un apoyo institucional muy significativo.
En este punto, Galicia ha mostrado un interés especialmente firme, con el respaldo explícito de Alfonso Rueda y Francisco Conde a proyectos de reindustrialización estratégica, algo que he vivido cuando ambos eran vicepresidentes de la Xunta de Galicia.
El informe identifica tres áreas prioritarias para la implantación.
En Galicia, las zonas de Vigo–Porriño, Ourense y A Coruña–Arteixo–Curtis presentan diferentes combinaciones de ecosistema industrial, disponibilidad de suelo y proximidad portuaria.
En Asturias, las áreas de Gijón–Avilés y Siero–Langreo ofrecen puertos, energía competitiva y tradición metalúrgica.
En Cantabria, Torrelavega–Reocín y Campoo destacan por su disponibilidad de grandes parcelas y su cercanía al puerto de Santander. Todas ellas cumplen con los requisitos esenciales para un proyecto de esta magnitud.
Desde el punto de vista físico, una planta de producción de automóviles moderna requiere entre 80 y 120 hectáreas —entre 800.000 y 1.200.000 m²—, con áreas específicas para estampación, carrocería, pintura, montaje final, logística interna y zonas de expansión futura.
Además, son imprescindibles elementos como acceso ferroviario, proximidad a un puerto a menos de 100 km, disponibilidad de energía eléctrica de alta capacidad, agua industrial y calificación urbanística para industria pesada. El noroeste español cumple estos requisitos en múltiples ubicaciones.
La conclusión del informe ejecutivo es clara: el noroeste de España reúne todos los criterios estratégicos para una implantación industrial de SAIC/MG.

La región ofrece infraestructura logística de primer nivel, mano de obra cualificada, un ecosistema automotriz consolidado, costes competitivos, disponibilidad de suelo y una alineación total con la estrategia china de producir en Europa para Europa.
La viabilidad es alta y las condiciones son óptimas para un proyecto de gran escala que reforzaría la presencia de MG en el mercado europeo y consolidaría un nuevo polo industrial en España.
Y aunque las tres comunidades autónomas analizadas se encuentran en el abanico de opciones posibles, mi experiencia de más de cuarenta años en el sector me lleva a inclinarme con claridad por Galicia, decisión que ya se la he hecho saber a algunos directivos del Grupo de automoción chino SAIC, y que también conocen tanto Alfonso Rueda como Francisco Conde, cuando les presenté también la planta de baterías en estado sólido SUEVOLT, Een la provincia de Orense.
Su combinación de ecosistema industrial, logística, talento, tradición automotriz y compromiso institucional la convierten, hoy por hoy, en la opción más sólida para albergar la futura planta de producción de SAIC/MG en Europa.
