Colliers cierra la compra de la ingeniería sevillana Ayesa Engineering

Colliers cierra la compra de la ingeniería sevillana Ayesa Engineering
La multinacional canadiense Colliers ha culminado la adquisición de Ayesa Engineering por unos 600 millones de euros, tras recibir las autorizaciones necesarias y completar la operación pactada en febrero con A&M Capital Europe y la familia Manzanares. La compañía española, fundada en Sevilla en 1966, mantendrá su sede y dirección en España, con Rosalío Alonso como consejero delegado, y pasará a reforzar una división internacional de ingeniería que suma ya más de 11.000 profesionales en 23 países. La operación confirma el creciente apetito de los grandes grupos globales por consultoras técnicas españolas con experiencia en transporte, agua, energía, edificación y gestión de grandes proyectos.

La canadiense Colliers ha cerrado la compra de Ayesa Engineering, una de las mayores firmas españolas de ingeniería multidisciplinar, en una operación valorada en torno a 600 millones de euros. El cierre, anunciado ayer, culmina el acuerdo firmado en febrero y supone la integración de la compañía sevillana en el área internacional de ingeniería de Colliers, un grupo cotizado en Nasdaq y en la Bolsa de Toronto que combina servicios profesionales, gestión de inversiones y consultoría técnica. Ayesa Engineering mantendrá su sede en Sevilla y conservará su estructura directiva local, con Rosalío Alonso como consejero delegado, mientras su equipo gestor retendrá una participación accionarial significativa dentro del modelo de asociación de Colliers.

Ayesa no es una ingeniería de nicho, sino una firma con más de 3.200 profesionales, presencia en 21 países y actividad en sectores clave para la inversión pública y privada, como transporte e infraestructuras, agua y medio ambiente, edificación, ciudades y energía. En los últimos tres años, desde la entrada de A&M Capital Europe, la compañía ha triplicado sus ingresos hasta superar los 312 millones de euros, apoyada en crecimiento orgánico y en adquisiciones estratégicas. Esa evolución explica el interés de Colliers por incorporar una plataforma con marca reconocida, cartera internacional y capacidades técnicas en mercados donde la demanda de ingeniería seguirá creciendo por la urbanización, la descarbonización, la modernización de redes y la presión sobre el ciclo del agua.

Colliers ha presentado la adquisición como una operación estratégica para escalar su negocio global de ingeniería. Con la incorporación de Ayesa, su división Colliers Engineering pasa a operar en 23 países y supera los 11.000 profesionales, consolidándose como una consultora internacional de diseño, ingeniería, project management y servicios técnicos en edificación, infraestructuras, transporte, agua y medio ambiente. La compañía canadiense subraya que la compra refuerza su acceso a mercados de alto crecimiento en Europa, Latinoamérica, Oriente Medio y el sur de Asia, al tiempo que amplía su base de capacidades técnicas para competir en grandes contratos internacionales.

Seis décadas de historia

Para Ayesa, el cambio de propietario marca una nueva fase después de casi seis décadas de historia vinculada a Sevilla y a la familia Manzanares. La empresa fue fundada en 1966 por José Luis Manzanares Japón y se convirtió con el tiempo en una de las referencias españolas en ingeniería civil, hidráulica, transporte, arquitectura técnica, supervisión de obra y consultoría de proyectos. La operación completa la salida de A&M Capital Europe y de la familia fundadora del capital de la división de ingeniería, aunque la nueva etapa mantiene el centro de decisión operativo en España y da entrada al equipo directivo como accionista minoritario bajo el paraguas de Colliers.

El perímetro adquirido corresponde a Ayesa Engineering, la división de ingeniería del grupo, y no debe confundirse con el negocio digital, cuya venta se había tramitado por separado. La operación de Colliers se produce tras el proceso de separación corporativa de las distintas áreas de Ayesa y después de una etapa de fuerte crecimiento de la ingeniería bajo la participación de A&M Capital Europe. Ese matiz es relevante porque Ayesa había desarrollado en los últimos años una doble identidad, por un lado como ingeniería tradicional de infraestructuras y por otro como proveedor de servicios tecnológicos y digitales. La adquisición ahora cerrada se centra en la primera de esas patas.

El mayor valor de Ayesa está en su experiencia en activos complejos. Colliers ha destacado proyectos como la transformación del estadio Santiago Bernabéu, el diseño y supervisión de líneas de metro en distintos países, incluido el Metro de Bogotá, y su participación en infraestructuras de agua en Arabia Saudí, con cientos de plantas desaladoras y redes de distribución. Son referencias que explican por qué una ingeniería española resulta atractiva para un grupo global.

La compra llega además en un momento de consolidación internacional del sector. Las grandes consultoras técnicas están ganando tamaño para competir en contratos de infraestructuras cada vez más integrados, donde el cliente no demanda solo diseño, sino planificación, ingeniería de detalle, supervisión, dirección de obra, gestión ambiental, control de riesgos, modelización digital, gestión de activos y acompañamiento durante todo el ciclo de vida. En ese mercado, la escala importa: permite acceder a licitaciones internacionales, atraer talento, absorber riesgos contractuales, invertir en herramientas digitales y ofrecer equipos multidisciplinares en geografías muy distintas.

La operación confirma la capacidad de las firmas nacionales para generar valor internacional en sectores donde España ha acumulado décadas de experiencia, como alta velocidad, metros, carreteras, agua, desalación, edificación compleja, energía y supervisión de grandes obras. Pero también demuestra la dificultad de mantener campeones independientes en un mercado global donde los grandes grupos anglosajones, canadienses, franceses y australianos compran plataformas locales para ganar presencia y capacidades. Ayesa mantiene sede y dirección en Sevilla, pero el control pasa a una multinacional cotizada con una estrategia global.

Redacción

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