China también apuesta por el rebombeo hidroeléctrico con una presa de 182 metros de altura
El país asiático pone en marcha la mayor central hidroeléctrica de bombeo reversible del mundo por altura de presa, en la provincia de Jiangsu. Con una potencia instalada de 1.350 MW y una capacidad de almacenamiento superior a 6 GWh, la instalación de Jurong refleja la apuesta de China por el almacenamiento energético por medios hidráulicos, incluso siendo el líder mundial en producción de baterías de litio.
China ha inaugurado oficialmente la central hidroeléctrica de bombeo reversible de Jurong, en la provincia oriental de Jiangsu, un proyecto que marca un nuevo hito en la ingeniería hidráulica mundial. Su presa principal alcanza los 182,3 metros de altura, convirtiéndose en la más alta jamás construida para una instalación de este tipo. La obra, gestionada por la State Grid Corporation of China (SGCC), representa una inversión de 14.500 millones de yuanes (alrededor de 1.850 millones de euros) y ha sido diseñada para servir como sistema de almacenamiento energético estratégico para el este del país, una de las zonas de mayor demanda eléctrica de Asia.
La planta cuenta con una potencia total instalada de 1.350 MW, distribuida en seis unidades reversibles Francis de 225 MW cada una. Estas turbinas, capaces de alternar su funcionamiento como bombas o generadores, permiten almacenar hasta 6,12 GWh de energía, lo que equivale al consumo medio de una ciudad de 600.000 habitantes durante 24 horas. El complejo está conectado directamente a la red de transmisión de ultra alta tensión de China Oriental, integrada en el sistema nacional de equilibrio de carga y regulación de frecuencia.
El diseño de la presa —de gravedad de hormigón compactado con rodillo (HCR)— ha requerido el uso de técnicas avanzadas de modelado sísmico y control térmico de fraguado, dadas las elevadas tensiones internas derivadas de su volumen de más de 4 millones de metros cúbicos de hormigón. El túnel de presión principal, de 8,5 metros de diámetro y 1,3 kilómetros de longitud, conecta el embalse superior con la casa de máquinas subterránea, excavada a 270 metros bajo la superficie. El sistema de válvulas de control y compuertas se ha fabricado íntegramente en acero de alta resistencia con recubrimiento anticavitación, diseñado para soportar variaciones de presión de hasta 130 metros de columna de agua.
Desde el punto de vista operativo, Jurong forma parte de un ambicioso programa nacional de almacenamiento hidroeléctrico de 270 GW que China prevé desplegar antes de 2035, lo que multiplicará por cuatro su capacidad actual. La central de Jurong contribuirá de manera decisiva a la integración de energías renovables intermitentes —como la eólica y la solar— en el sistema eléctrico, al permitir absorber excedentes en horas valle y liberar energía durante picos de demanda.
Paradójicamente, el país que produce tres cuartas partes de las baterías de litio del mundo y lidera la cadena global de suministro de materiales críticos, está consolidando su estrategia energética sobre una tecnología de más de un siglo de antigüedad: el bombeo hidroeléctrico. Este enfoque subraya una lógica industrial y técnica complementaria. Mientras las baterías se orientan al almacenamiento distribuido y la movilidad eléctrica, las centrales de bombeo ofrecen una solución a gran escala, de larga duración y bajo coste por ciclo, sin depender de materiales escasos ni sensibles a las fluctuaciones del mercado internacional.
El complejo de Jurong demuestra también el dominio chino en ingeniería civil de alta montaña, con la aplicación de técnicas avanzadas de instrumentación geotécnica, control de deformaciones y monitoreo estructural en tiempo real mediante gemelo digital. Más de 5.000 sensores integrados permiten controlar tensiones en el hormigón, fugas, desplazamientos de juntas y variaciones térmicas, asegurando la integridad de la estructura a lo largo de su vida útil, estimada en 80 años.
Con su entrada en operación comercial, la central de Jurong no solo refuerza la estabilidad de la red eléctrica del este de China, sino que también redefine los estándares técnicos en el sector hidroeléctrico mundial. Su combinación de escala, precisión constructiva y sofisticación tecnológica la sitúa como referencia obligada para futuras infraestructuras de almacenamiento energético de gran potencia, en un momento en que la ingeniería busca soluciones sostenibles y resilientes frente al desafío global de la transición energética.

One thought on “China también apuesta por el rebombeo hidroeléctrico con una presa de 182 metros de altura”