Gran Bretaña reabre en tiempo récord una línea ferroviaria dañada por un descarrilamiento
La línea ferroviaria entre Haywards Heath y Lewes, en el sur de Gran Bretaña, ha recuperado este martes el servicio menos de tres semanas después de sufrir un descarrilamiento. La operación obligó a reconstruir un terraplén, renovar 500 metros de vía y sustituir 850 traviesas en un entorno de elevada complejidad ambiental. Más de 5.000 horas de trabajo han permitido restablecer este martes el servicio ferroviario.
La línea ferroviaria que conecta Haywards Heath y Lewes, en el sur de Gran Bretaña, ha reabierto este martes 1 de septiembre después de una compleja operación de recuperación y reconstrucción motivada por el descarrilamiento ocurrido el pasado 13 de agosto en las proximidades de Lewes.
Los trabajos han incluido la retirada de los vehículos accidentados, la eliminación de la vía y el balasto dañados y la reparación de un tramo de terraplén de 160 metros. Network Rail, responsable de la infraestructura ferroviaria británica, ha renovado 500 metros de vía y sustituido 850 traviesas, además de reinstalar los sistemas de señalización y el resto de los equipos ferroviarios afectados.
La recuperación de los coches descarrilados exigió construir cimentaciones provisionales y plataformas de trabajo capaces de soportar maquinaria pesada. Para las operaciones de izado se utilizaron grúas ferroviarias Kirow, diseñadas para trabajar sobre la propia vía y empleadas habitualmente en intervenciones de gran tonelaje.
La reconstrucción movilizó cuatro trenes de obra y alrededor de 250 transportes en camión. En total, se aportaron 9.000 toneladas de árido para recuperar la plataforma y restablecer la geometría y la estabilidad de la vía. Network Rail cifra en más de 5.000 las horas de trabajo acumuladas por sus equipos, los del operador GTR y las empresas contratistas.
Medidas de protección del medio natural
La ubicación del accidente añadió dificultades a la intervención. El tramo se encuentra próximo al río Ouse y dentro de un entorno ambientalmente sensible, lo que obligó a coordinar las operaciones ferroviarias con medidas específicas de protección del terreno y del medio natural.
Antes de autorizar la reapertura, los técnicos sometieron la infraestructura a comprobaciones de ingeniería y procedimientos de verificación de seguridad. También se realizaron circulaciones con trenes de prueba para comprobar el comportamiento de la nueva vía, la señalización y los sistemas asociados.
Los servicios de Southern Railway entre Haywards Heath y Lewes se han restablecido desde el comienzo de la jornada. Con la reapertura concluye el servicio alternativo de autobuses implantado durante las obras, aunque la investigación sobre el descarrilamiento continúa por separado.
La actuación constituye un ejemplo de reconstrucción ferroviaria de emergencia en la que han debido combinarse trabajos de movimiento de tierras, superestructura de vía, señalización, logística pesada y aseguramiento de la seguridad antes de devolver la línea a la explotación comercial.
