Airbus, Thales y Leonardo fusionan sus divisiones espaciales para crear un gigante europeo de satélites
En el sector aeroespacial europeo se ha producido un movimiento de enorme calado industrial. Airbus, Thales y Leonardo han acordado la fusión de sus divisiones de fabricación de satélites para crear un consorcio paneuropeo destinado a competir con la creciente hegemonía de compañías estadounidenses, especialmente SpaceX y su red Starlink.
El nuevo ente, conocido provisionalmente como Project Bromo, nace con la ambición de consolidar las capacidades tecnológicas de Europa en materia de comunicaciones espaciales y defensa orbital.
El acuerdo, anunciado el 23 de octubre, prevé la creación de una sociedad conjunta que integrará más de 25.000 profesionales de los tres grupos y gestionará un volumen de negocio estimado en 6.500 millones de euros anuales. La estructura accionarial quedará repartida en un 35 % para Airbus, y un 32,5 % respectivamente para Thales y Leonardo, reflejando el equilibrio entre las tres potencias industriales.
El objetivo declarado es reforzar la autonomía estratégica europea en el espacio, un ámbito donde la fragmentación industrial y la duplicidad de esfuerzos han limitado históricamente la competitividad frente a Estados Unidos y China. Esta integración permitirá compartir infraestructuras de producción, optimizar la cadena de suministro y potenciar la investigación en plataformas satelitales modulares, comunicaciones seguras y constelaciones de órbita baja.
Según fuentes de Reuters, el consorcio aspira a operar plenamente en 2027, tras recibir el visto bueno de las autoridades comunitarias en materia de competencia. Entre sus primeras líneas de trabajo figuran el desarrollo de satélites de observación terrestre de nueva generación y sistemas de conectividad global, así como la integración de soluciones duales civil-militar en el marco del programa europeo IRIS².
Con esta fusión, la industria europea busca crear un contrapeso tecnológico a la dominancia de SpaceX y otros actores estadounidenses en el mercado de constelaciones y lanzamiento orbital. Para el tejido ingenieril europeo, supone una oportunidad histórica de cooperación transversal en materiales avanzados, propulsión eléctrica, miniaturización de cargas útiles y arquitectura digital de satélites.
El Project Bromo representa, en definitiva, un paso decisivo hacia una industria aeroespacial europea más integrada, competitiva y tecnológicamente soberana, donde la ingeniería vuelve a situarse en el centro de la estrategia industrial del continente.
