2025, el año en que la ingeniería volvió a ser la gran infraestructura del conocimiento
Si 2024 fue el año que empezó a poner en evidencia que el despegue definitivo de la IA generativa, y la electrificación, traían consigo, además de un nuevo paradigma, nuevos problemas y necesidades, como por ejemplo las cadenas de suministro, 2025 ha sido el año del aterrizaje en lo físico: el cambio de era necesita menos discursos y más inversión en ingeniería para comprender las nuevas necesidades y plantear las alternativas viables.
Así, resulta que la electrificación masiva encuentra redes eléctricas que no dan abasto ni por asomo, cuellos de botella de materiales críticos y de logística de suministros, sequías/incendios que exigen resiliencia, y una carrera tecnológica cada vez más condicionada por geoestrategia y regulación. En la práctica, el debate ha dejado de ser “qué tecnología es posible” y ha pasado a “qué tecnología es industrializable, financiable y operable con seguridad”.
A escala global, los países que han avanzado más lo han hecho combinando inversión masiva en infraestructura (redes, puertos, data centers, agua), política industrial (chips, baterías, minerales) y marcos regulatorios operativos para reducir incertidumbre. La red eléctrica se ha convertido en el principal cuello de botella: la transición energética no es solo “más renovables”, sino más y mejor red, más flexibilidad y más digitalización.
En Europa, la conversación se ha endurecido, y frente al sermón hiper regulatorio, inoperante y alejado de las necesidades reales de las personas, fruto de un ecosistema político y económico en decadencia en relación a sus principales competidores, afloran voluntades y algunas políticas a favor de la soberanía tecnológica (chips, baterías), de la seguridad (energía, comunicaciones), y la competitividad industrial, y la política de la UE basada exclusivamente en la transición climática, enfrenta tensiones políticas y sociales que están obligando a la revisión de objetivos, asumiendo que Europa ya no es el centro del mundo, y que los europeos quieren más políticas útiles y menos ideología.
En España, 2025 ha mezclado algún avance industrial (baterías), y el planteamiento de inversiones logística en puertos (después de perder la batalla de Algeciras), con la evidencia de que la gestión de los sistemas críticos —como la red eléctrica—debe cambiar radicalmente cuando cambian los patrones de demanda, generación y riesgo. Sumado a que en España aún no ha llegado el freno a los excesos ideológicos.
3 titulares mundiales
La red eléctrica se convierte en el “factor limitante” de la economía electrificada (y de la IA)
En 2025 se consolida un hecho incómodo para cualquier plan industrial: la red manda. La expansión de renovables, la electrificación de transporte y calor, y el crecimiento de cargas intensivas (centros de datos, nueva industria electrointensiva, bombeo, desalación) han colocado la capacidad de red, la conexión y la flexibilidad como el nuevo “permiso de operación” de la economía. La inversión global en redes debe crecer de forma sustancial para evitar que el cuello de botella invalide parte del potencial renovable. Según la AIE sin redes, no hay transición a escala.
La consecuencia industrial es inmediata: proyectos que “cierran” financieramente no cierran técnicamente si el punto de conexión es incierto; y, además, el OPEX se vuelve volátil por congestión, restricciones y servicios de ajuste. La ingeniería relevante en 2025 no ha sido solo construir renovables, sino hacerlas integrables: refuerzo, digitalización, almacenamiento, respuesta de demanda y control avanzado.
La OMI (ONU) aprueba el marco net-zero para el shipping: estándar global de combustible + precio al carbono
En abril de 2025 la Organización Marítima Internacional (OMI) aprobó un paquete regulatorio que, por primera vez, introduce a escala global una combinación de estándar obligatorio de intensidad de emisiones de combustibles y mecanismo de precios/penalización para el CO₂ del transporte marítimo internacional.
¿Por qué es “ingeniería dura” y no solo política? Porque fuerza decisiones técnicas: eficiencia propulsiva, optimización operativa, combustibles alternativos (metanol, amoniaco, biocombustibles avanzados, e-fuels), gestión de riesgos de suministro y rediseño de infraestructuras portuarias. Esto significa decenas de miles de millones anuales orientados a acelerar combustibles verdes.
El efecto “población” es indirecto pero masivo: el shipping mueve el comercio mundial; cualquier cambio en costes y rutas impacta precios, cadenas logísticas y seguridad de suministro.
Europa acelera la “ingeniería de soberanía”: minerales críticos y chips pasan a ser infraestructura estratégica
La UE dio en 2025 un paso operativo con la identificación de proyectos estratégicos ligados a materias primas críticas (minería, refino, reciclaje) para reducir dependencia en baterías, electrónica, eólica y defensa. Es importante en sí mismo, pero casi más por lo que significa de toma de conciencia por parte de Europa de la realidad en temas como la minería, largo tiempo denostada.
En paralelo, el Tribunal de Cuentas Europeo publicó una evaluación crítica sobre la ambición de la política de chips, subrayando riesgos de ejecución y de coordinación frente a EEUU y Asia.
Este binomio (minerales + semiconductores) afecta a millones de ciudadanos porque condiciona el coste y disponibilidad de EV, almacenamiento, electrónica de consumo, equipamiento médico y modernización de redes. Y es innovación porque empuja tecnologías “invisibles” pero decisivas: separación y purificación, metalurgia avanzada, packaging, reciclaje de alta pureza, y control de calidad a escala industrial.
3 titulares para España
El 28 de abril, el apagón ibérico pone el foco en resiliencia: red, operación y gobernanza de sistemas críticos
El episodio de apagón del 28 de abril de 2025 (y su gestión posterior) se convirtió en una “auditoría en vivo” de la resiliencia eléctrica: coordinación, operación, protecciones, comunicaciones y capacidad de recuperación. Más allá de la causa concreta, el aprendizaje 2025 es estructural: con un mix más distribuido y dinámico, la operación requiere más sensorización, más automatización, más análisis forense y más inversión preventiva.
Para la industria, el mensaje es claro: la continuidad de suministro ya no se garantiza solo con potencia instalada; depende del sistema completo (red, control, flexibilidad, ciberseguridad, protocolos de emergencia). En 2025, ingeniería eléctrica y digital convergen: SCADA avanzado, PMUs, analítica en tiempo real y planes de contingencia se vuelven tan “infraestructura” como una subestación. Y queda claro que no estamos preparados.
España entra en el gran juego europeo de baterías: arranca la planta CATL–Stellantis en Zaragoza
A finales de 2025, el hito industrial con más tracción mediática y económica fue el inicio de obras de la mayor planta de baterías en España vinculada a la joint venture CATL–Stellantis, con planes de formación y operación para miles de trabajadores.
Es relevante por volumen (CAPEX y empleo), por cadena de valor (celdas LFP, integración con automoción) y por implicaciones sistémicas: demanda eléctrica firme, necesidad de conexión robusta, logística y reciclaje futuro. Además, coloca a España en el mapa de la soberanía industrial europea en movilidad, pero también expone dependencias: tecnología, equipamiento, química de materiales y riesgo de concentración de proveedores. En 2025, “baterías” ya no es solo automoción: es red eléctrica, seguridad energética y competitividad manufacturera.
Plan portuario 2025–2029: 7.000 millones para modernizar la logística (y electrificar el muelle)
El Gobierno anunció en 2025 un plan de más de 7.000 millones de euros para inversiones en puertos del Estado hasta 2029, con una parte sustancial dedicada a modernización, ampliación y adaptación a demanda futura.
Todo ahí es ingeniería: (1) competitividad logística y coste de exportación/importación, (2) electrificación portuaria (OPS/cold ironing), digitalización y automatización, y (3) resiliencia ante disrupciones climáticas y geopolíticas. El impacto de una inversión así llegará por empleo, precios de bienes y capacidad exportadora. En términos técnicos, obliga a coordinar planificación portuaria con red eléctrica, combustibles alternativos y sistemas de gestión de tráfico marítimo y terrestre.
Esperemos que el anuncio pase de las musas al teatro, y las inversiones empiecen inmediatamente.
18 noticias por ingenierías
Ingeniería civil
China impulsa un megaproyecto hidroeléctrico: presa de ~$170.000M que reconfigura energía y agua
La noticia de ingeniería civil global del año fue el impulso a una mega presa en el río Yarlung Tsangpo, con cifras de inversión extraordinarias y debate internacional por impactos aguas abajo, logística y geopolítica.
Más allá de la potencia instalada, el proyecto es “sistema”: túneles, accesos, redes, reasentamientos, control de sedimentos y seguridad estructural. En 2025 vuelve un tema clásico: la obra civil como palanca de soberanía energética, pero también como fuente de riesgo social y diplomático.
España acelera corredores ferroviarios y logística interior: licitaciones y nodos para competitividad. La modernización de corredores (Atlántico/Mediterráneo) y la obra asociada (adaptación, capacidad, intermodalidad) siguió concentrando inversión y debate por plazos y cuellos de botella administrativos. El Ministerio de Transportes comunicó licitaciones de gran volumen para actuaciones ferroviarias vinculadas a corredores estratégicos.
En ingeniería civil, 2025 confirma que la competitividad española depende tanto de “kilómetros” como de fiabilidad operativa: señalización, electrificación, terminales y gestión de tráfico. El retroceso en la gestión fue evidente. Es infraestructura “silenciosa” que define el coste país.
Ingeniería de telecomunicaciones y TICs
6G entra en fase de estudios definitivos. En 2025, 3GPP ((Third Generation Partnership Project), formaliza que Release 20 (la vigésima actualización de las normas para el desarrollo de redes de móviles) será el gran contenedor de estudios que preparan la normalización 6G (con hitos y congelaciones planificadas), y explicita la transición hacia Release 21 para trabajo normativo
La importancia no es “más velocidad”, sino la eficiencia energética como criterio, integración NTN (satélite), capacidades para industria crítica y determinismo. Para España y UE, esto se traduce en apuestas por I+D, patentes y pilotos industriales que no dependan exclusivamente de suministradores extraeuropeos.
España despliega soberanía en comunicaciones seguras: SpainSat NG y nuevas constelaciones de uso dual. 2025 vio hitos relevantes en satcom y comunicaciones seguras con lanzamientos vinculados a SpainSat NG, reforzando capacidades de comunicaciones gubernamentales y de seguridad.
La ingeniería aquí no es el satélite “en sí”, sino el sistema completo: segmento terreno, criptografía, resiliencia ante interferencias, integración con redes terrestres y continuidad de servicio en crisis. Para industria y administraciones, es una capa crítica: energía, emergencias y defensa dependen de enlaces robustos cuando falla lo terrestre.
Ingeniería aeronáutica y aeroespacial
Starship multiplica el ritmo: más autorizaciones, más iteración y presión a la economía espacial. En 2025 se consolidó una tendencia: iterar rápido en lanzadores superpesados y aumentar el ritmo autorizado de operaciones, empujando el coste marginal de acceso al espacio hacia abajo y reordenando el mercado de lanzamientos, constelaciones y logística orbital. Hay impacto económico: cadenas de suministro, seguros, infraestructura espacial y dependencia tecnológica, pero también impacto social en forma de comunicaciones, navegación, observación de la Tierra y servicios de emergencia.
eVTOL pasa de “concepto” a operación piloto: China marca el paso regulatorio y operacional. Mientras Occidente sigue en certificación y proyectos piloto, en 2025 se documentan avances operativos y regulatorios en eVTOL en China, con certificaciones y primeras operaciones demostrativas bajo marcos locales.
La relevancia para ingenieros no aeronáuticos: el eVTOL es un problema de sistema (energía, ruido, mantenimiento, vertipuertos, gestión de tráfico aéreo urbano). La viabilidad económica depende más de utilización, mantenimiento y tasas que de “volar”: 2025 empieza a ofrecer datos reales, no solo promesas.
Ingeniería de minas
La UE selecciona proyectos estratégicos de materias primas: minería/refino/reciclaje como infraestructura industrial. En 2025 la Comisión Europea avanzó con un paquete de proyectos estratégicos ligados a la nueva política de materias primas críticas (CRMA), orientada a acortar plazos, reducir dependencia y asegurar suministro para baterías, electrónica y energía.
La ingeniería minera vuelve al centro: exploración avanzada, permisos, trazabilidad ESG, tratamiento y refino. Y aparece un “nuevo KPI”: no basta recurso; hace falta licencia social, agua/energía disponibles y capacidad de refino.
Litio en Europa: inversión, oposición y dilema industrial (caso Serbia/Jadar). El proyecto de litio de Jadar (Serbia) siguió siendo en 2025 un caso emblemático del choque entre estrategia industrial y el conflicto social/ambiental, con reactivaciones del debate político y escrutinio europeo. Igual podríamos hablar de las minas de Caceres.
La lección técnica: la minería moderna no es solo extracción; es gestión de residuos, agua, transparencia analítica, monitorización y acuerdos territoriales. Europa quiere el material, pero exige estándares, y eso tiene coste y complejidad, que si llega a cuestionar la viabilidad de los proyectos se convertirá en coste social, provocando el efecto contrario al defendido ideológicamente.
Ingeniería naval
Descarbonización obligatoria en el mar: estándar global de combustibles + pricing al CO₂ (OMI). Para la ingeniería naval, 2025 queda marcado por el paso regulatorio de la OMI hacia el net-zero: obliga a rediseñar flotas y estrategias de combustible a lo largo del ciclo de vida.
El salto no es marginal: afecta diseño de tanques, seguridad (amoniaco), mantenimiento, eficiencia, y decisiones CAPEX/OPEX bajo incertidumbre de combustible. La naval deja de ser “casco y propulsión” y pasa a ser energía y cumplimiento.
Puertos como “planta energética”: electrificación del atraque y digitalización para reducir emisiones y colas. El plan español de inversión portuaria 2025–2029 introduce una transformación técnica: puertos que deben gestionar potencia eléctrica, OPS, automatización, sensórica y coordinación multimodal.
La ingeniería portuaria en 2025 se parece a la de una micro-red industrial: planificación de capacidad, calidad de suministro, ciberseguridad de sistemas OT y optimización de flujos para evitar tiempos muertos (que son emisiones y dinero).
Ingeniería agronómica
España acelera la modernización de regadíos con NextGenerationEU: telecontrol, eficiencia y energía. En 2025 se publicaron nuevas resoluciones y adendas ligadas al plan de modernización de regadíos del PRTR, con foco en conservación de agua y eficiencia energética, incorporando telecontrol, redes presurizadas y monitorización.
El regadío en algunas partes de España hace tiempo que ha dejado de ser infraestructura hidráulica pasiva para convertirse en un sistema ciberfísico donde la operación (presión, turnos, energía) define costes, viabilidad y sostenibilidad. Pero aún hay políticos que en lugar de mejorar la eficiencia del regadío con ingeniería en su región, se dedican a los ataques populistas contra quién lo hace mejor.
La UE pacta reglas para cultivos editados genéticamente: CRISPR entra en modo “industrial”
A finales de 2025 la UE alcanzó un acuerdo preliminar sobre cómo regular cultivos obtenidos mediante edición genética, lo que puede acelerar variedades más resistentes (estrés hídrico, plagas) sin el mismo encaje regulatorio que los transgénicos clásicos.
El impacto potencial es enorme en productividad y resiliencia alimentaria, pero también abre debates sobre trazabilidad, patentes y aceptación social. Para la ingeniería agronómica, 2025 es un giro: el “material genético” empieza a tratarse como un componente de diseño del sistema productivo. Esperemos que la UE entienda que otras políticas agrícolas limitadoras de la competencia de los agricultores europeos también tienen que cambiar (y no lo están haciendo).
Ingeniería automoción
Baterías a escala gigafactoría: Zaragoza como nodo industrial (CATL–Stellantis). El inicio de la planta de baterías LFP en Zaragoza es una gran noticia: líneas de producción, control de calidad, seguridad de proceso, logística interna, y diseño para mantenimiento. Gran dimensión del plan de formación y del impacto laboral.
Para automoción, 2025 deja claro que la ventaja competitiva no está solo en el vehículo, sino en producir celdas con rendimientos altos, baja tasa de scrap y trazabilidad. Y todo ello depende de energía, agua industrial y talento técnico/ingeniería.
Europa reconfigura el objetivo 2035: del “baneo” al 90% de reducción y enfoque más tecnológicamente abierto. En diciembre de 2025 emergió un cambio político relevante: la Comisión apuntó a revisar el enfoque hacia 2035, moviéndose hacia un objetivo del 90% y abriendo espacio a compensaciones. Otra reconsideración de las políticas ideológicas que han estado minando la industria europea, en este caso la automovilística, tan importante en términos de empleo y PIB.
Esto no es “volver atrás”, es reconocer el error de planteamiento, fruto de una rigidez ideológica fruto del desconocimiento de la capacidad de la industria de reinventarse desde sus fortalezas, y de su importancia para el bienestar de los trabajadores europeos. Esperemos que no sea demasiado tarde.
Ingeniería de montes
La UE vive un año récord de incendios: >1 millón de hectáreas quemadas y nueva escala de riesgo
En 2025, Europa superó récords de superficie quemada, con impactos en salud, emisiones y economía rural. Más de 1,028 millones de hectáreas quemadas a finales de agosto, con España y Portugal especialmente afectadas.
Para la ingeniería forestal hace tiempo que la prioridad está en la prevención operativa (gestión de combustible), infraestructuras de defensa, vigilancia (satélite/dron), y ahora planificando el territorio con criterios de “megaincendio”. Hay que dejar que haga su trabajo.
Es urgente el abandono del prejuicio a la gestión del monte, y la asunción sin ambages de los criterios técnicos, frente a planteamientos que han fracasado y que han supuesto importantísimas perdidas humanas y materiales.
La temporada de fuego se expande: ciencia aplicada (JRC/EFFIS) y necesidad de gestión continua del paisaje. El Joint Research Centre (JRC) alertó en 2025 de la expansión temporal y espacial de la temporada de incendios, reforzando la evidencia de tendencia y la necesidad de adaptación.
La noticia no es el dato, sino la implicación: el monte ya no puede gestionarse “por campañas”. Requiere continuidad presupuestaria, bioeconomía forestal para retirar biomasa, y coordinación con protección civil y red eléctrica (líneas, accesos, redundancias).
Tecnologías avanzadas
2025 marca hitos “serios” en corrección de errores cuánticos: de papers a hardware y decoders en tiempo real. En 2025 se publicaron resultados clave en corrección de errores, incluyendo trabajos sobre operar por debajo del umbral del surface code, y también avances industriales: IBM mostró que algoritmos de corrección pueden ejecutarse en tiempo real sobre FPGAs comerciales (chips reconfigurables disponibles en el mercado).
Para la ingeniería de software/IA, esto significa que el “cuántico útil” deja de ser solo número de qubits y pasa a ser co-diseño hardware-software, latencia de decodificación y arquitectura híbrida.
España pone un pie visible en computación cuántica pública: primer ordenador cuántico integrado en la Red Española de Supercomputación. El Gobierno apoya el despliegue y conexión a la Red Española de Supercomputación (RES), del ordenador cuántico que desde 2024 opera en el BSC, con 8,1 millones de euros a través del proyecto Quantum Spain que tiene como objetivo desarrollar una sólida infraestructura de computación cuántica en España. El BSC-CNS coordina el RES, que está compuesto por 14 nodos ubicados en diferentes universidades e instituciones de investigación de toda España. Ha sido elegida por la Comisión Europea como una de las siete factorías de IA de la UE. Su superordenador MareNostrum 5, el undécimo más potente del planeta, se ha utilizado —entre muchos otros proyectos— para el desarrollo de ALIA, el primer modelo de lenguaje de Inteligencia Artificial con un componente importante en español y otros idiomas cooficiales, publicado el pasado enero.
