Red Eléctrica debe informar sobre si el cierre de Almaraz comprometería la seguridad del sistema eléctrico

Red Eléctrica debe informar sobre si el cierre de Almaraz comprometería la seguridad del sistema eléctrico
El operador del sistema eléctrico, Red Eléctrica, ha sido oficialmente requerido para elaborar un informe sobre las repercusiones que tendría el cese de actividad de la central nuclear de Almaraz en la estabilidad y garantía de suministro. Este análisis técnico se suma al debate sobre el cierre progresivo de la planta y plantea un nuevo eje centrado en la seguridad del sistema eléctrico, además del impacto económico y regional ya en discusión.

El futuro de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) ha dado un giro relevante después de que se confirmase que la Red Eléctrica de España (REE) debe presentar un informe que evalúe las consecuencias para la red eléctrica nacional en caso de cierre de las dos unidades de la planta.

Según Fedea, antes de autorizar el cierre de una central de generación es necesario un informe del operador del sistema que determine “si el cese de operación resulta viable sin poner en riesgo la seguridad del sistema y la garantía del suministro eléctrico”.

En paralelo, las compañías propietarias (Iberdrola, Endesa y Naturgy) han anunciado su intención de solicitar una prórroga de vida útil de la central hasta 2030, argumentando que el cierre según el calendario de 2027-2028 podría generar tensiones en el sistema.

El informe que debe elaborar REE será clave para que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) decida si el apagado de la central se puede llevar a cabo sin poner en riesgo la estabilidad y seguridad del suministro.

Entre los aspectos que la Red Eléctrica deberá valorar están la inercia del sistema. En ciertas zonas del suroeste peninsular, los informes advierten de que la generación síncrona es baja y que el cierre de Almaraz podría reducir aún más la inercia disponible para amortiguar oscilaciones de frecuencia. Tambiés será relevante el control de tensión y la estabilidad de red ya que de nuevo, el suroeste peninsular ha sido señalado como una zona con mayores perturbaciones de tensión en los últimos años. Los antiguos trabajadores de la central han reivindicado el papel estabilizador de Almaraz en dicha área. Y por último REE deberá sopesar la capacidad de respaldo ante picos de demanda o reducción de generación renovable. El cierre podría conllevar una mayor dependencia de centrales de ciclo combinado o de importaciones, lo que podría elevar costes o debilitar la autonomía del sistema.

Aportación a la economía extremeña

Por su parte, la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha reclamado que se considere la aportación de la central al empleo, a la economía regional y a la seguridad energética, y ha ofrecido incentivos fiscales para facilitar su continuidad.

Desde el gobierno central, la postura oficial es que el cierre seguirá el calendario previsto salvo que se demuestre lo contrario mediante los informes técnicos, entre ellos el de REE, que prueben una necesidad de continuidad.

Más allá del debate técnico, el cierre de Almaraz supondría una reducción importante de actividad económica en la comarca del Campo Arañuelo. Según estimaciones recientes, la zona perdería miles de empleos directos e indirectos y parte de su base económica, lo que pone presión adicional al proceso de decisión.

Que REE esté obligada a elaborar este análisis técnico coloca el debate en otro nivel: ya no se discute únicamente si cerrar o postergar Almaraz, sino cómo se puede hacer sin comprometer la estabilidad del sistema eléctrico nacional. El resultado de este informe probablemente decantará la decisión del MITECO sobre la prórroga o cierre de la planta.

El cierre o la prórroga de la central nuclear de Almaraz se han convertido en una decisión estratégica para el sistema eléctrico español. La elaboración del informe de la Red Eléctrica no solo aportará luz técnica al debate, sino que puede marcar el camino para la transición energética: si se opta por cerrar, se tendrá que acompañar de inversiones sustanciales en redes y almacenamiento; si se pospone, se abre una nueva fase de negociación técnica, económica y política.

Redacción

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