El ramal central, la eterna promesa que no acaba de despegar
Durante el encuentro, organizado por el Ayuntamiento de Córdoba a través de la Delegación de Economía y Empleo y del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (IMDEEC), los alcaldes de Córdoba, Algeciras y Antequera reclamaron al Gobierno de España acelerar las inversiones y adelantar los plazos previstos inicialmente hasta 2030 para hacer realidad el ramal central ferroviario.
El Ramal Central Ferroviario vuelve a ocupar titulares. Y no por un avance técnico o un tramo inaugurado, sino por lo de siempre: la necesidad —reiterada, compartida y ya casi ritual— de acelerar su ejecución. Los alcaldes de Córdoba, Algeciras y Antequera, junto a la Junta de Andalucía, lo han vuelto a recordar al Gobierno de España. Piden que las inversiones lleguen antes de 2030. En otras palabras, que el futuro deje de ser tan paciente.
El encuentro, organizado por el Ayuntamiento de Córdoba a través de la Delegación de Economía y Empleo y del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (IMDEEC) reunió a representantes institucionales, empresariales y del ámbito logístico. Todos coincidieron en la importancia estratégica de una infraestructura que debería vertebrar el eje sur peninsular, conectar el Puerto de Algeciras con Zaragoza y abrir un corredor eficiente hacia Europa.
Los argumentos son conocidos y sólidos: competitividad, sostenibilidad, cohesión territorial, empleo estable. El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, habló de una “cuestión de Estado” y pidió un calendario detallado por tramos. El de Antequera, Manuel Jesús Barón, insistió en la cooperación territorial y en la necesidad de adaptar la regulación para no quedar rezagados frente a otros nodos logísticos europeos. Desde Córdoba, José María Bellido defendió el papel de la ciudad como nodo logístico del sur, impulsado por la Base Logística del Ejército de Tierra (BLET) y los espacios industriales de Rabanales 21 y el Parque Logístico.
Hasta aquí, todo correcto. El problema es que el Ramal Central acumula tanto consenso como demora. Pocas infraestructuras gozan de un respaldo tan amplio y, a la vez, de un avance tan lento. Se repiten las reuniones, los foros, los titulares y los compromisos. Faltan, eso sí, las obras.
El Ramal es una oportunidad real, no una entelequia. Andalucía tiene la posibilidad de convertirse en el gran eje logístico del sur de Europa, con Algeciras como puerto de entrada, Antequera como punto intermedio y Córdoba como centro articulador. Pero para eso hacen falta plazos, no promesas; inversiones, no intenciones.
El foro concluyó con un consenso unánime sobre la necesidad de acelerar este proyecto estratégico nacional , motor de empleo, cohesion territorial y competitividad para Andalucia y España. El mismo consenso que, año tras año, reafirma su importancia mientras el reloj institucional sigue avanzando. Falta que el tren arranque.
